En el marco del plan de drenaje e infraestructura urbana que impulsa la Municipalidad de Paraná ante el fenómeno de El Niño, avanzan los trabajos de limpieza y desobstrucción en arroyos y desagües pluviales de la ciudad.
Las tareas se concentran en la intervención de cauces y alcantarillas para optimizar el escurrimiento del agua y prevenir anegamientos frente a precipitaciones de gran intensidad.
Desde el Municipio insistieron en la importancia de no arrojar residuos en la vía pública ni en los cauces de agua, al remarcar que se trata de un factor clave para sostener el funcionamiento del sistema de drenaje.
La Municipalidad de Paraná mantiene en marcha un esquema intensivo de mantenimiento en la red de arroyos y desagües, con el objetivo de garantizar el correcto drenaje pluvial en distintos barrios.
Limpieza en el Arroyo Las Piedras
En este contexto, las cuadrillas municipales avanzan con la limpieza integral del cauce del arroyo Las Piedras, en el tramo comprendido entre calle 2 de Abril y calle Soldado Bordón.
En ese sector se procedió al retiro de sedimentos, malezas y residuos acumulados, tareas consideradas fundamentales para mejorar la capacidad de conducción del curso de agua.
Además, como parte del mismo operativo, ya se concretó la limpieza de los cruces en calle 1613 y calle Pedro Martínez, puntos donde suelen concentrarse obstrucciones por arrastre de basura y restos de materiales.
Intervenciones en el Arroyo Colorado
Por otra parte, días atrás se desplegaron tareas similares sobre la cuenca del arroyo Colorado, donde se ejecutaron labores de limpieza general en la zona de calle Don Bosco y Lavalleja.
Estas acciones combinadas permiten mejorar el flujo hídrico en sectores estratégicos de la capital entrerriana, reduciendo de manera significativa el riesgo de desbordes ante lluvias de gran intensidad.
Llamado a la responsabilidad ciudadana
En paralelo a los trabajos de campo, se reiteró el pedido de colaboración a la comunidad para no arrojar residuos en la vía pública ni en los cauces y márgenes de los arroyos.
También se recordó la recomendación de no disponer restos de obras y escombros, ni restos de ramas ni residuos domiciliarios en estos sectores, dado que nada de ello contribuye a estabilizar los taludes ni las barrancas y, por el contrario, agrava los riesgos de obstrucción y erosión.



