En la previa de la semifinal del Mundial 2026 entre la Selección argentina e Inglaterra, la Federación de Veteranos de Guerra de Malvinas “2 de Abril” difundió un duro comunicado titulado “El sentimiento malvinero no se negocia: la memoria se defiende en cada cancha”.
La organización dirigió su mensaje a la opinión pública, a los medios de comunicación y al pueblo argentino, y definió el cruce con el seleccionado inglés como un partido de “alto impacto histórico”.
Al mismo tiempo, pidió trazar una frontera nítida entre el fervor futbolero y la causa Malvinas, para evitar que el encuentro sea leído como una revancha bélica.
“El deporte no es la guerra”
“El fútbol, como máxima expresión de la cultura popular de nuestra patria, despierta pasiones que a menudo se entrelazan con nuestra identidad nacional. Entendemos y compartimos la emoción de estar entre los cuatro mejores equipos del planeta. Sin embargo, como custodios de la memoria de los 649 héroes que quedaron en las islas y en las aguas del Atlántico Sur, consideramos fundamental trazar una línea inquebrantable entre el fervor deportivo y la causa nacional”, se puede leer en el comunicado.
Uno de los ejes centrales del texto es la afirmación de que “el deporte no es la guerra”. “El partido de semifinales es un evento deportivo de alcance mundial, no una revancha armada ni una compensación histórica. La soberanía se defiende en los foros internacionales, con la diplomacia, la verdad histórica y el reclamo pacífico e irrenunciable que dicta nuestra Constitución Nacional”, remarcaron.

Identidad, memoria y reclamo de soberanía
La Federación también hizo referencia al otro cruce de semifinales, entre Francia y España, y destacó a esos seleccionados europeos como “naciones con un profundo lazo en la historia, la diplomacia y el reclamo de soberanía de nuestro archipiélago”.
En ese marco, la organización subrayó que el fútbol despierta pasiones que se conectan con la identidad nacional, pero insistió en la necesidad de mantener una diferencia clara entre el partido y la causa Malvinas.
Según el comunicado, Argentina e Inglaterra deben ser entendidos como rivales solo dentro de la cancha, mientras que la causa Malvinas debe sostenerse en otro plano, ligado a la memoria, la diplomacia y el reclamo pacífico.
“Malvinas Argentinas”, sin odio ni xenofobia
El texto sostiene que el verdadero triunfo argentino también radica en que el grito de “Malvinas Argentinas” pueda expresarse en las tribunas sin xenofobia ni odio.
La organización pidió que esa consigna sea asumida como un ejercicio de memoria y soberanía, y no como un llamado a la confrontación. En ese sentido, reclamó que el marco mundialista funcione como una oportunidad para recordar el reclamo argentino y no como una instancia de violencia fuera del terreno deportivo.
Honor, gloria y “malvinizar” desde el fútbol
Hacia el final del comunicado, la Federación expresó la consigna “Honor y Gloria eternos”, con la que convocó a la sociedad, a los comunicadores y a la hinchada que acompaña a la Selección argentina a mantener el respeto por quienes dieron su vida por la patria durante la guerra.
De esta forma, los veteranos reclamaron que el fútbol sea un puente para “malvinizar” y recordar al mundo que el reclamo argentino sigue vigente. La entidad remarcó que el partido se juega por una meta deportiva, pero que la memoria y la verdad histórica forman parte de una causa que continúa más allá del resultado.
“La pelota rueda, el orgullo por nuestros colores se multiplica, pero la memoria permanece intacta”, expresó la Federación en el cierre del texto, sintetizando el tono del comunicado: acompañar a la Selección sin perder de vista el respeto por los caídos y la continuidad del reclamo soberano.


