El canciller Pablo Quirno, quien hasta hace una semana se desempeñaba como secretario de Finanzas, expuso este jueves ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados y defendió la gestión de la deuda pública durante los primeros meses del gobierno de Javier Milei.
“Argentina no tiene un problema de cantidad de deuda, sino de credibilidad y de acceso a mercado”, afirmó Quirno, y destacó que en los últimos 21 meses se limpiaron los 61 millones de dólares equivalentes que había en el Banco Central, logrando además capitalizarlo con el programa firmado con el FMI en abril de 2025, al que calificó como “absolutamente inédito”.
El funcionario recordó que el país “tuvo 23 programas con el Fondo y no cumplió absolutamente ninguno”, y subrayó que la actual administración “obtuvo financiamiento del FMI para capitalizar al Banco Central”.
Críticas al gobierno anterior
En su exposición, Quirno mostró incluso una foto del expresidente Alberto Fernández y cuestionó la reestructuración de deuda realizada durante su gestión, señalando que “la vendieron como virtuosa, pero ocultando los vencimientos que iban a ocurrir después de dejar el poder”. Según explicó, el gobierno anterior “pateó la pelota para adelante”.
El canciller precisó que, al inicio del gobierno de Milei, la deuda total rondaba los 485 mil millones de dólares, y detalló que “la deuda del Tesoro en noviembre de 2023 ascendía a 266 mil millones de dólares, más una deuda en pesos de 158 mil millones, lo que conformaba la deuda bruta”. Además, “los pasivos no remunerados del Tesoro con el Banco Central sumaban 67 mil millones de dólares”.
Reducción y desindexación
Quirno aseguró que “entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, la deuda del Tesoro se redujo en casi 50 mil millones de dólares”, y resaltó que se extendieron los plazos y se desindexó buena parte de los compromisos, lo que calificó como “muy favorable para las cuentas públicas”.
“El 30% de la deuda consolidada tenía vencimiento a un día y el 90% de la deuda en pesos estaba indexada cuando asumimos. El Tesoro no tenía acceso a financiamiento genuino”, describió.
Asimismo, remarcó que “la deuda siempre es hija del déficit fiscal; sin déficit no hay aumento de deuda posible”, y cuestionó “el increíble incremento de deuda durante el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, cuatro veces mayor que en el período de Mauricio Macri”.
“La credibilidad es la prioridad”
Quirno enfatizó que “Argentina tiene una batalla de credibilidad muy grande” debido a los “desmanejos del déficit fiscal” y afirmó que la recuperación del acceso a los mercados internacionales depende de “honrar las obligaciones y mantener el superávit fiscal”.
“El superávit cubre los intereses, pero los pagos de capital exigen que el Tesoro compre dólares para cumplir con los compromisos”, explicó.
El exsecretario de Finanzas también advirtió que, en noviembre de 2023, los intereses de los pasivos remunerados representaban el 10,2% del PBI, lo que “ponía a la Argentina al borde de su crisis más grande”. En ese sentido, valoró “la convicción del presidente Milei” para aplicar ortodoxia macroeconómica y reducir el déficit récord heredado.
Finalmente, sostuvo que la deuda consolidada neta con privados y organismos internacionales bajó de 56,6% del PBI en noviembre de 2023 a 42% en agosto de 2025, mientras que la deuda con privados en pesos cayó de 21,8% a 12,1% del PBI.
“Gracias a los resultados electorales del domingo pasado, el valor de mercado de nuestros activos ha subido significativamente”, concluyó Quirno.




