“Les pedimos a todos un fuerte aplauso para un campeón del mundo: Pablo Aimar”, alentó el terapeuta, periodista y conductor Diego Sehinkman ante el público del auditorio principal de Tecnópolis.
El exfutbolista, ídolo de Lionel Messi y figura destacada del Mundial Sub 20 de Malasia a fines de los 90, así como de River Plate y su carrera en Europa, volvió a pisar un escenario, esta vez frente a una sala llena de productores agropecuarios, en la segunda jornada del Congreso CREA en Buenos Aires.
Como parte del cuerpo técnico de Lionel Scaloni, Aimar compartió sus experiencias en el equipo campeón del mundo, buscando trasladar lecciones de enfoque, trabajo en equipo y motivación, útiles incluso en ámbitos distintos como la producción agropecuaria.
Aprendizajes de elite aplicables al campo
Sehinkman le planteó un paralelismo entre fútbol y campo: “Cuál es el propósito entonces del ejercicio de ‘11 contra 0’? Porque quiero llevarlo al mundo campo”.
Aimar explicó: “El propósito es que sepas dónde tienen que estar tus compañeros cuando la pelota la tiene otro. Es un esfuerzo muy grande durante el partido saber la ubicación de todos. Cuando se te apaga la luz, inconscientemente sabes dónde deben estar tus compañeros”. Señaló que Messi y el resto del equipo entrenan también sin pelota, simulando situaciones de marca.
Consultado sobre momentos críticos, Aimar subrayó que “no es indispensable el buen ambiente ni garantiza el éxito, pero suma mucho durante el desarrollo del trabajo en equipo. La suerte también juega un papel, pero muchas veces se genera con trabajo y energía positiva”.
“Convivimos con que las cosas pueden salir mal. Por eso las decisiones se toman rápido, porque si pensás demasiado, no te levantás del sillón”, añadió, recibiendo uno de los aplausos más fuertes del segmento.
Finalmente, destacó que “si hay salud, todo lo demás se acomoda”, cerrando su intervención con un mensaje de equilibrio y perseverancia, trasladable tanto al deporte de elite como al trabajo en el campo.



