Francisco Pitrola, nieto del reconocido dirigente de la izquierda y estudiante del Buenos Aires, dejó en ridículo al conductor Esteban Trebucq cuando quiso criticarlo por la toma del colegio ante la violación del Gobierno de la Ley de Financiamiento Universitario.
Francisco Pitrola, primero ubicó a Eduardo Feinmann y después sacó a pasear en vivo y en directo a Esteban Trebucq en su programa, dejándolo en ridículo frente a toda la audiencia.
-A ver preguntale a otros chicos si están de acuerdo con tomar el colegio…
+Sisi, fue unánime
+Me pareció excelente
+Estuvo muy bien
+Todos votamos lo mismo
-Bueno, coinciden todos parece 🙄
-Jjajajjja te querés matar Esteban!JAJAJAJAJ pic.twitter.com/5OBQVNU1st
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) May 27, 2026
El joven habló desde el colegio Nacional Buenos Aires, en carácter de presidente del centro de estudiantes, y se enfrentó a la verborragia y la violencia dialéctica de un conductor que no paraba de atacarlo por su defensa a los derechos de los estudiantes.
Pero el joven sorteó la situación con altura, dio vuelta a la historia y fue el propio Trebucq quien quedan ridículo al no poder retrucar los argumentos del chico de 15 años.
Cuando el periodista lo chicaneó con que se “comprara un bombo” el joven respondió: “Sabés hace cuánto venimos tocando el bombo para que el gobierno cumpla con la ley” y sentenció: “No sé si sabés por qué no te importa la educación pública“.
“Me dijiste ‘te regalo un BOMBO’, sabés hace cuánto venimos tocando el bombo para que el Gobierno cumpla la ley? No sé si sabes porque NO TE IMPORTA LA EDUCACIÓN PÚBLICA” 🗣️
Francisco Pitrola le dijo EN LA CARA a Trebucq es es un ridículo y el pelado ensobrado LO ECHÓ 💣 pic.twitter.com/M4BuTFispf
— Resistencia Nacional (@ResistenciaNac_) May 27, 2026
Ahí el periodista entró en un ataque de ira y tuvo la actitud más violenta que podría tener un comunicador que es apagar la cámara y sacarlo del aire.
Pero su vergüenza al aire no terminó ahí. Sino que en otro pasaje que se viralizó en las redes sociales se muestra el momento en que el conductor intenta sondear al resto de los alumnos para ver si estaban o no de acuerdo con las medidas de fuerza, y nuevamente quedó en ridículo.




