El ajuste en la obra pública volvió a golpear con fuerza al norte argentino: la parálisis total de los trabajos de remodelación y mantenimiento sobre la Ruta Nacional N° 34, en el tramo que une El Cuarteadero con la ciudad de San Pedro de Jujuy, derivó en el despido de 180 operarios de la construcción que llevaban 20 días de suspensión sin goce de sueldo.
La drástica resolución fue adoptada por la empresa privada adjudicataria tras agotar esa etapa de suspensión, que pretendía dar margen a una respuesta oficial sobre la liquidación de certificados de obra adeudados. Según denunció la representación sindical, el Estado Nacional, a través de Vialidad Nacional, mantiene un ahogo financiero con la contratista por montos acumulados que oscilan entre los 19.000 y 23.000 millones de pesos, correspondientes a certificaciones impagas desde el año pasado.
Frente al agotamiento de los recursos financieros y la falta de flujo de fondos, la compañía resolvió cerrar las operaciones del obrador y desvincular a la totalidad de la nómina de personal. La noticia cayó como un balde de agua fría cuando los trabajadores se presentaron a retomar sus tareas habituales.
En plena protesta sobre la Ruta Provincial N° 1, uno de los trabajadores afectados describió el cuadro: “Se vencieron los 20 días de que estábamos suspendidos por el tema de la plata. A la empresa, Vialidad Nacional no le pagó las certificaciones, se están adeudando aproximadamente 19 mil millones de pesos”.
Y agregó que la expectativa era otra: “Hoy, supuestamente, tenían que reactivar la obra. Nos hicimos presentes en el obrador y la empresa nos comunicó a todos que no pertenecemos más y estamos dados de baja”.
Plan de lucha de la UOCRA y cortes en las rutas
Como respuesta inmediata a los despidos, la seccional provincial de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) montó un plan de lucha con asambleas permanentes y cortes parciales de tránsito sobre la Ruta Provincial N° 1, para luego trasladar la protesta directamente sobre la traza de la Ruta 34. El gremio advirtió sobre la gravedad social de la medida, que deja sin ingresos a casi doscientas familias de la zona del Ramal jujeño.
Al respecto, el secretario general de la UOCRA Jujuy, Ramón Neira, expresó la profunda preocupación del sector y detalló el agotamiento de las instancias administrativas: “Es lamentable que se haya paralizado la obra. Si bien hace 20 días estaba suspendida, éramos optimistas de que se le pague a la empresa y se reactive”.
En ese marco, el dirigente sindical marcó el punto de quiebre: “Llegamos al tiempo culmine, se cumplió el plazo y hoy tenemos a 180 compañeros que fueron despedidos porque la empresa tomó la decisión de paralizar la obra hasta que tenga una respuesta del Gobierno Nacional sobre los fondos que pidieron”.
Neira remarcó que las gestiones gremiales se venían realizando desde hace meses ante las autoridades de Vialidad Nacional sin obtener ningún tipo de respuesta favorable. “No solo son 180 trabajadores, son 180 familias que no pueden llevar comida a sus casas. Es lamentable lo que está pasando”, explicó.
El sindicalista agregó que las esperanzas del gremio están puestas en las gestiones que encabeza el gobernador provincial Carlos Sadir en la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de destrabar la partida presupuestaria que permita reactivar el tramo y reincorporar a los despedidos.
La empresa, el rol de Nación y la continuidad de otras obras
En el territorio, los trabajadores destacaron que la firma contratista había mantenido un comportamiento correcto con el personal hasta que se quedó sin liquidez para operar. “La empresa se venía portando bien, no nos debe nada. Pero no tienen más fondos, así que tomaron esta decisión de darnos de baja a todos”, enfatizó uno de los operarios presentes en la protesta.
Y advirtió que el conflicto no se agotará con los telegramas: “Vamos a pelear por los puestos de trabajo. Son 180 familias que quedaron sin nada”.
Mientras las cuadrillas de constructores mantienen la visibilización del reclamo al costado de la calzada, la Gobernación de Jujuy buscó diferenciar la parálisis del tramo nacional de los trabajos que se ejecutan con recursos provinciales entre la Ruta 66 y el límite con Salta, obras que estiman finalizar antes de fin de año.
No obstante, desde la UOCRA ratificaron que permanecerán en la ruta y que irán profundizando las medidas de fuerza si el Gobierno Nacional no garantiza el envío de los fondos. El objetivo central del plan de lucha es claro: recuperar la obra pública en la Ruta 34 y lograr la reincorporación de los obreros despedidos.


