A través de un decreto oficial, la ampliación de partidas policiales fue dispuesta por el Gobierno de Entre Ríos mediante el Decreto 2848/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial. La modificación alcanza a la Jefatura Central de Policía, las distintas direcciones y las Jefaturas Departamentales. Gran anuncio, pero… hay que impulsar la previsión y la labor investigativa. Para ello es imperioso contar con una Fuerza bien remunerada y resguardada.
El mayor incremento corresponde a la partida Servicios Policiales por Cuenta de Terceros, que en el Presupuesto 2026 original tenía asignados $390 millones. A ese monto se suman otros $800 millones para Registraciones y Verificaciones Policiales y $70 millones para Servicios Técnicos Especializados en Seguridad, completando los $5.370 millones de la ampliación.
El origen de los fondos y el destino presupuestario
El pedido fue realizado por la Jefatura de Policía de la Provincia y la Oficina Provincial de Presupuesto, dependiente del Ministerio de Economía, consideró viable la modificación. El decreto establece que los nuevos recursos se incorporan al presupuesto de la jurisdicción correspondiente al Ministerio de Seguridad y Justicia.
La partida que recibe el mayor incremento está vinculada al régimen de Policía Adicional, mediante el cual se prestan servicios especiales a organismos oficiales y entidades privadas. En mayo de este año, el Gobierno modificó ese régimen y estableció, entre otras cuestiones, que los agentes no pueden realizar adicionales mientras cumplen funciones ordinarias o se encuentran de guardia.
También fijó que el policía que realiza el servicio recibe el 95% de lo abonado, mientras que el 5% restante queda destinado al mantenimiento, reparación o reposición de recursos y a la compra de bienes y servicios para dependencias y móviles policiales.
Antecedentes y trámite administrativo
El sistema de adicionales también está mencionado en una investigación judicial iniciada a partir de una denuncia sobre la administración de esos fondos. En mayo, el Ministerio de Seguridad informó que la causa se encontraba en etapa investigativa y que se había secuestrado documentación vinculada al servicio de Policía Adicional.
El decreto lleva las firmas del gobernador Rogelio Frigerio, el ministro de Seguridad y Justicia, Néstor Roncaglia, y el ministro de Economía y Servicios Públicos, Fabián Boleas. Asimismo, dispone remitir una copia a la Legislatura provincial.
Consideraciones

La Policía de Entre Ríos ha sido históricamente una de las fuerzas más capacitadas del país, manteniendo un reconocimiento memorable por su estructura de formación profesional y su despliegue operativo en la región.
Sin embargo, se advierten en la cotidianeidad situaciones que causan profunda incertidumbre en cuanto a la tristemente célebre inseguridad.
Sin contar con estadísticas oficiales en esta Redacción, nos atrevemos a concebir que -al menos en Paraná- los ilícitos han aumentado en estos últimos 2 años y medio de gestión, incremento estrechamente vinculado a la llegada de incontables forasteros a través de distintos puntos limítrofes, sobre todo, mediante el Túnel Subfluvial, un verdadero “colador” aprovechándose -esencialmente- la conexión del transporte interurbano.
De hecho, más allá de la presencia permanente de personal uniformado en la Peatonal “de a duplas”, es constante la irrupción en macro y microcentro capitalino de toda clase de vendedores, “trapitos” y mendigos, en este último caso, sobre todo, adolescentes.
Ni hablar de las personas en situación de calle que pululan en los principales paseos, los cuales son sacados durante tal o cual jornada, y al día siguiente se establecen allí o en sectores adyacentes y hasta rotan entre ellos, flagelo que comienza a verse de manera irrefutable en cocheras de edificios o segmentos techados de locales ubicados en la cuadrícula imaginaria que podemos trazar entre Courreges/Tucumán – Garay/Nogoyá -Illia/La Rioja y Sebastián Vásquez/Feliciano.
A confesión de partes…
Más preocupante resulta como se admite desde el seno íntimo de la Policía, las dificultades que generan las casas abandonadas por sucesiones u otras cuestiones familiares, y las obras sin construcción vigente. Estas son zonas que parecieran “liberadas” donde suelen haber malvivientes listos para la fechoría.
A eso le sumamos superficies marginales que se van esparciendo por distintos espacios de los suburbios, haciéndose imprescindible una tarea de censado, padrón riguroso o registro exhaustivo de habitantes que viven en condiciones absolutamente insalubres, amén de toda clase de episodios delictuosos.
Es triste resaltar que el último atraco “de moda” son los “roba-cables”, que hoy están saqueando distintos segmentos de la ciudad, hasta en los sitios menos pensados o en parques y paseos, sin lograr disuadir a los “Cacos”. Desde la Municipalidad de Paraná han reconocido estas transgresiones y anuncian que se procede a periódicos reestablecimientos, incluyendo nuevas luminarias con cámara, aunque se teme a que también terminen esos equipamientos de alta tecnología en manos ajenas…
Reafirmamos el concepto: hace falta prevención, acción de anticiparse a un riesgo, problema o daño para evitar que ocurra o para disminuir sus efectos negativos.

Sin investigación impera la impunidad
Y a ello sumarle un estímulo urgente a la investigación, planificada, sistemática cuyo propósito principal debe implicar dar respuesta a interrogantes y resolver problemas específicos mediante el análisis de datos, en especial de los vecinos alarmados que refieren inquietud, intranquilidad ante distintas circunstancias expuestas, a las que se responde con un lacónico “necesitamos pruebas”, en vez de, precisamente, buscarlas con procedimientos primarios de exploración, averiguación, análisis, indagación, exploración, y pesquisa.
Como por último, vale la pena detenerse en una cuestión de fondo no menor… Y los jueces? Y los fiscales? Cuántas veces contaremos que el ciudadano común está harto de hacer denuncias inútiles? O peor, se expone, se delata, se acusa y luego, los autores de ilícitos vuelven a hacer de las suyas…
Menos verso… Menos relato…
“El que las hace, las paga…”, pregonan como loritos funcionarios de Milei… Bueno… Por estos pagos algo pasa que el que las hace, vuelve a hacerlas… Por lo tanto, estimados amigos de la Policía, Sr. ministro Roncaglia, Sr. gobernador Frigerio, excelentísimos magistrados, legisladores, ediles, es hora de invertir a fondo en Seguridad; no alcanza con equipamiento o armas. Nuestros policías merecen mejores sueldos, mejores condiciones de trabajo y muy especialmente, leyes que los amparen. Ya es tiempo de honrar a quienes nos cuidan.
Y de paso… una pregunta: Siglo XXI, Año 2026… ¿No es hora de tener Paraná una Policía Municipal?


