El aniversario por los 160 años de Nestlé encuentra a la compañía de alimentos y bebidas más grande del mundo apoyada en una misma idea-fuerza: entender las necesidades de las personas y encontrar nuevas maneras de responder a ellas, desde 1866 hasta hoy.
Los orígenes en Suiza y una solución frente a la mortalidad infantil
La historia se remonta a 1866, cuando los hermanos Charles y George Page fundaron la Anglo-Swiss Condensed Milk Company y pusieron en marcha la primera fábrica de leche condensada de Europa.
Un año después, el farmacéutico Henri Nestlé desarrolló en Vevey su Farine Lactée, una combinación de leche y harina creada para alimentar a bebés que no podían ser amamantados, en un contexto de elevada mortalidad infantil.
El nacimiento de un símbolo global
Aquel primer desarrollo también dio origen a uno de los emblemas más reconocibles de la compañía. Henri Nestlé comenzó a utilizar el icónico nido como parte de su identidad de marca, inspirado en el escudo de armas de su familia.
Con el paso de las décadas, el logo fue cambiando en su diseño, pero el nido permanece como un vínculo visual directo con los orígenes de la compañía.
La fusión que dio forma al grupo Nestlé
En 1905, la compañía de Henri Nestlé se fusionó con Anglo-Swiss, dando origen al grupo que sentaría las bases de Nestlé como gigante global.
Con el correr de los años, la empresa amplió su presencia y diversificó su propuesta, incorporando nuevas categorías y marcas, y desarrollando productos que acompañaron los cambios en los hábitos y estilos de vida de distintas generaciones.
De Nescafé al café en cápsulas: hitos de la cultura alimentaria
Algunos productos se volvieron parte de la cultura alimentaria mundial. En 1938 nació Nescafé, luego de años de investigación para desarrollar un café soluble capaz de conservar el aroma del grano.
En 1947, Maggi se incorporó al grupo y amplió la presencia en alimentos culinarios. Décadas más tarde, en 1986, Nestlé creó el sistema de café porcionado en cápsulas Nespresso, que transformó la experiencia de preparar y disfrutar café en el hogar.
La evolución también se reflejó en la expansión hacia nuevas categorías. En 2001, la compañía adquirió Purina, fortaleciendo su presencia en el segmento de nutrición para mascotas.
Una compañía global con foco en nutrición, salud y bienestar
Detrás de cada uno de estos productos se mantiene una misma lógica: la capacidad de evolucionar con el mundo.
A lo largo de 160 años, Nestlé atravesó profundas transformaciones económicas, sociales y tecnológicas, y pasó de sus raíces europeas a construir una presencia verdaderamente global.
Hoy sus productos se comercializan en 185 países, la compañía cuenta con más de 335 fábricas en 75 países y emplea a alrededor de 271.000 personas.
La escala cambió, pero el principio que dio origen a la empresa sigue vigente: Nestlé se apoya en más de 160 años de experiencia en nutrición, salud y bienestar para desarrollar alimentos y bebidas que buscan mejorar la calidad de vida de las personas y sus mascotas.
En ese marco, el grupo trabaja para hacer que una buena nutrición sea más accesible y crear nuevas experiencias para consumidores de todo el mundo.
96 años de presencia y producción en la Argentina
En Argentina, Nestlé está presente desde hace 96 años, acompañando a distintas generaciones de consumidores con un portafolio que combina marcas globales con productos profundamente arraigados en la cultura local.
Con seis fábricas y más de 1.900 colaboradores, Nestlé Argentina construyó una relación cercana con el público a través de marcas icónicas como Nescafé, Nescafé Dolce Gusto, Nespresso, Nesquik, Nido, KitKat y Purina, así como referentes locales como Nescafé Dolca, Bananita Dolca y Chocolates Nestlé.
“Cumplir 160 años es mucho más que una celebración”
Al trazar un balance de este aniversario, Gian Carlo Aubry, CEO de Nestlé Argentina, Uruguay y Paraguay, resaltó el trasfondo de esta trayectoria.
“Cumplir 160 años es mucho más que celebrar una trayectoria. Es el reflejo de una compañía que ha sabido evolucionar junto a las personas, entendiendo sus necesidades y transformándolas en oportunidades para innovar. En Argentina, donde estamos presentes desde hace 96 años, seguimos impulsando el desarrollo local, la producción, el talento y la innovación con la misma convicción que inspiró nuestros orígenes”, destacó.
Una identidad construida sobre la capacidad de reinventarse
Para la compañía, celebrar 160 años no es solo mirar hacia atrás. Es también reconocer una forma de hacer las cosas que le permitió atravesar generaciones: observar los cambios, anticiparse a nuevas necesidades, invertir en innovación y animarse a reinventarse.
Desde aquella primera Farine Lactée desarrollada por Henri Nestlé hasta las innovaciones que ya forman parte de la vida cotidiana de millones de personas, la historia de Nestlé es la historia de una empresa que hizo de la evolución una pieza central de su identidad.
A 160 años de aquellos comienzos, el desafío sigue siendo el mismo: continuar evolucionando para acompañar las necesidades de las personas, hoy y para las próximas generaciones.


