Tras la movilización del fin de semana, la dirigente del MST en el Frente de Izquierda Unidad, Nadia Burgos realizó un balance: “Lo que vivimos este sábado en Entre Ríos demuestra que hay fuerza para enfrentar el ajuste de Milei y también el de Frigerio”.
En ese sentido, la referente remarcó el descontento social acumulado y apuntó contra la pasividad de las cúpulas gremiales. “La bronca que existe en los lugares de trabajo, en las universidades, entre la juventud, los jubilados y en cada sector que viene peleando encontró un lugar común en la calle. Frente a las conducciones sindicales que siguen sin convocar las medidas que necesitamos, esta jornada muestra que hay disposición para luchar y que tenemos que seguir impulsando la más amplia unidad para imponer una huelga general y derrotar este plan”, expresó Burgos.
Por su parte, la dirigente del MST y de SITRADU, Sofía Cáceres Sforza, valoró el esquema de articulación logrado en el territorio provincial. “En Paraná empezamos con una convocatoria de la izquierda que rápidamente abrimos a organizaciones sindicales, ambientales, de derechos humanos, de género, universitarias y a todos los sectores que quisieran sumarse. Esa unidad en la diversidad permitió que la bronca se organizara y saliera a la calle. Y que haya habido expresiones también en Concordia, Nogoyá, Victoria, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú muestra que existe una bronca que recorre toda la provincia y que puede transformarse en organización”, detalló.
Alcance federal y críticas a la gestión provincial
La movilización formó parte de una jornada nacional que incluyó una masiva marcha en Buenos Aires. El planteo unificado se orientó a confluir en las calles “en el camino de derrotar a Milei, su plan y sus cómplices con la huelga general”, señalaron.
Durante el acto de cierre se dio lectura a un documento consensuado que cargó contra la administración nacional de Javier Milei y el gobernador Rogelio Frigerio. En el plano local, cuestionaron la reforma jubilatoria, la situación de la obra social provincial, los sueldos de estatales y docentes, la prohibición de asambleas escolares, las partidas de alimentación escolar y la inacción ante despidos en firmas como 3 Arroyos, FADEMI, Unionbat y Valentinuz, además de defender la universidad y la salud pública.
El texto también sumó reclamos socioambientales y apuntó contra un fallo reciente del Supremo Tribunal de Justicia respecto a las fumigaciones. Recordaron la marcha del 6 de agosto que frenó modificaciones sobre la extranjerización de tierras y la Ley de Manejo del Fuego, al tiempo que repudiaron los desalojos a comunidades originarias y la criminalización de la protesta.
Hacia el final, las organizaciones sintetizaron el objetivo de articular las demandas dispersas y concluyeron que “marchamos por nuestro pueblo”, sostuvieron.
Para cerrar, Burgos trazó el panorama político venidero: “Ahora el desafío es que esto no termine en una sola marcha. Lo que pasó en todo el país marca un camino para continuar: coordinar las luchas, sumar a más sectores y fortalecer la organización desde abajo. No podemos esperar hasta 2027 mientras Milei y los gobernadores siguen avanzando con el ajuste. Hay que ponerles un freno ahora y, al mismo tiempo, construir una alternativa política de izquierda que tenga como prioridad las necesidades de las y los trabajadores”, concluyó.
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