A los 74 años, murió Ricardo Soulé, prócer de la música argentina y fundador de la emblemática banda Vox Dei. El guitarrista y compositor se encontraba internado en un sanatorio de la localidad bonaerense de Quilmes.
El creador de himnos que marcaron la historia de la cultura popular había publicado un mensaje en sus redes sociales el pasado 11 de septiembre, donde informaba sobre su estado de salud y la suspensión de sus actividades artísticas.
“A todos mis amigos, colegas y seguidores que me acompañan siempre con tanto cariño e incondicionalidad y que hicieron de mi música parte de sus vidas durante estos últimos 59 años, quiero contarles que por un tema de salud, tengo que hacer un receso en mis presentaciones en vivo y en mis compromisos públicos”, expresó en aquel comunicado.
En el mismo texto, el músico remarcó: “Tengo toda la fe puesta en Dios, en que esto va a ser solo por un tiempo y que pronto, si Él así lo quiere, voy a poder estar de vuelta en los escenarios. En este tiempo que me tomo para afrontar con mi familia un nuevo reto de la vida, les ruego privacidad y comprensión”.
Y concluyó su despedida pública: “Con todo mi afecto, mi agradecimiento y el deseo sincero de que nos volvamos a encontrar. Que Dios los bendiga”, afirmó.
Pionero del movimiento fundacional
Considerado un auténtico pionero, formó Vox Dei en 1967 junto a Willy Quiroga en bajo y voz, y Rubén Basoalto en batería. La formación inicial también contó con el guitarrista Juan Carlos “Yodi” Godoy, etapa donde Ricardo Soulé compuso piezas fundamentales de la discografía argentina.
La historia detrás de sus grandes clásicos
El tema “Presente (El Momento En Que Estás)” integró Caliente, el disco debut del grupo lanzado en 1970 bajo el sello Mandioca. Aquel estribillo que reza “Todo concluye al fin, nada puede escapar. Todo tiene un final, todo termina” se transformó en una obra cumbre compartida generacionalmente junto a creaciones de Los Gatos, Almendra y Moris.
La canción fue escrita por Ricardo Soulé a los 17 años tras una ruptura amorosa con quien luego sería su esposa: “Después nos arreglamos, nos casamos, fuimos felices y comimos perdices. Tiene que ver con lo efímero de la vida. Uno piensa que las cosas bellas, fuertes y justificadas deberían ser eternas y no lo son. Como adolescente, tener que comprender eso a uno lo conmueve. Produce un efecto tan fuerte que es muy difícil no pensar en eso”, recordó el compositor.
En ese sentido, agregó: “Es una canción tan significativa para mí y para tanta gente de nuestra querida Argentina”, remarcó sobre la pieza coescrita con Juan Carlos “Yodi” Godoy, producida originalmente por Jorge Álvarez y Pedro Pujó.
Tras los conflictos económicos del sello inicial, en 1972 grabaron Cuero Caliente. Décadas más tarde, la composición recobró impacto masivo al formar parte de la película Tango feroz en 1993, y al cumplir 50 años de su lanzamiento, registró una versión con Ricardo Mollo, David Lebón, Chizzo Nápoli, Elena Roger y otros reconocidos artistas.
El hito conceptual de “La Biblia”
La obra cumbre La Biblia finalizó su grabación el 3 de enero de 1971. Ante la audacia de la propuesta lírica, la banda presentó los textos a la Curia: “A mí me hubiera costado tres horas explicar quién es Dios, y vos apenas con un silogismo lo conseguiste”, fue la devolución de Monseñor Giacelli.
Al cumplirse cinco décadas de aquel álbum, el músico reflexionó: “Uno trabaja con la necesidad de expresar lo que tiene en el corazón. No hace especulaciones. Es muy difícil que un artista dé en lo que va a conseguir con una obra. Si uno no da a conocer lo que escribe revienta como un globo”, confió en una entrevista.
Y profundizó sobre el impacto del material: “No pensé que La Biblia iba a tener la trascendencia que hoy tiene. A medida que pasaron los años, el reconocimiento fue creciendo, la gente comprendió más el trabajo. Había gente que le encantaba, pero para otros era un disparate. Hubo que esperar 50 años para poder ser aceptada”, reconoció.
Una edición accidentada
Respecto a los contratiempos de producción, el artista reveló: “La Biblia salió inconclusa”. En ese marco detalló: “Teníamos nada más las bases del tema ‘Apocalipsis’. Lo fuimos grabando en etapas. Estaba la guitarra, el bajo, la batería y algunas otras cosas, pero la parte vocal no estaba. Por un motivo policial habían desaparecido las cintas y se recuperaron 10 días después, pero no volvieron al estudio”.
La compañía discográfica decidió editar el material de todas formas, postergando su interpretación integral: “Finalmente, la primera vez que la pudimos interpretar como la habíamos concebido en 1971 fue en 1997, en la puerta de la Catedral de La Plata”, concluyó tras recordar las presentaciones históricas en el Teatro Ópera en 1986.


