La muerte de Mark Rydell, director nominado al Premio Oscar por “En la laguna dorada” y responsable de algunas de las películas más emblemáticas de Bette Midler, sacudió este lunes al mundo del cine. El realizador falleció a los 97 años, dejando una filmografía clave del Hollywood de las décadas del 60, 70 y 80.
Fue la propia Bette Midler quien confirmó la noticia a través de sus redes sociales. “Mark Rydell, el director de mi primera película, La Rosa, falleció esta mañana”, anunció la actriz y cantante.
En ese marco, Midler subrayó la versatilidad del cineasta. “Fue un actor destacado antes de convertirse en director, y tuve la gran suerte de conocerlo en aquel entonces; me enseñó muchísimo durante el rodaje de La Rosa y, posteriormente en de Ayer, hoy y siempre”, recordó.
La artista también le atribuyó un rol decisivo en su consagración en la industria. “Gracias a él, recibí dos nominaciones al Oscar. Era un maestro en el arte de motivar a los actores; con solo unas pocas palabras bastaba para entender lo que se necesitaba”, destacó.
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De Nueva York a Hollywood: los inicios de Mark Rydell
Mortimer H. Rydell nació el 23 de marzo de 1929 en la ciudad de Nueva York. Inicialmente estudió música con la intención de convertirse en director de orquesta, pero cambió el rumbo hacia la actuación tras formarse en la escuela de teatro The Neighborhood Playhouse, también en Nueva York.
Desde allí inició una carrera intensa como actor, con apariciones especiales en episodios de series de horario estelar como The Phil Silvers Show, Robert Montgomery Presents, The Big Story, Naked City y Wanted: Dead Or Alive. Ese recorrido frente a cámara sería luego una de sus marcas como director de actores.
El salto a la dirección y la televisión como laboratorio
A mediados de la década del 60, Rydell comenzó a inclinarse cada vez más hacia la dirección. Sus primeros créditos detrás de cámara llegaron en series como The Virginian, Mr. Novak, 10 episodios de Ben Casey, I Spy, The Wild Wild West, The Fugitive y Gunsmoke, donde consolidó oficio en el ritmo narrativo televisivo.
Ese entrenamiento le abrió la puerta al largometraje. Rydell debutó en cine en 1967 con “The Fox”, basada en una novela corta de D.H. Lawrence y protagonizada por Sandy Dennis, Anne Heywood y Keir Dullea. Aunque nunca se afirmó explícitamente, la película sugería una relación lésbica entre las dos protagonistas, algo inusual y audaz para la época.
McQueen, Wayne y el armado de un sello propio
Ya instalado como director de prestigio, Rydell trabajó con figuras centrales del star system. Dirigió a Steve McQueen en “The Reivers” (1969), a John Wayne en “The Cowboys” (1972) y a James Caan y Marsha Mason en “Cinderella Liberty” (1973), consolidando un estilo clásico, centrado en los personajes.
Volvería a cruzarse con James Caan en “Harry and Walter Go To New York” (1976) y, ese mismo año, dirigió el episodio piloto del exitoso drama familiar de ABC, “Family”. Su nombre empezó a asociarse a proyectos de alto perfil, tanto en cine como en televisión.
La consagración con Bette Midler y “La Rosa”
La película que lo catapultó definitivamente fue “La Rosa” (1979), el debut cinematográfico de Bette Midler. Basada libremente en la vida y muerte de la estrella de rock Janis Joplin, la cinta convirtió a Midler en estrella de cine y le valió una nominación al Oscar, al igual que a su coprotagonista Frederic Forrest.
Ese éxito cimentó la sociedad artística entre director y actriz. Rydell volvió a dirigir a Midler en “Ayer, hoy y siempre”, reforzando el vínculo creativo que la propia intérprete reivindicó al despedirlo públicamente.
“En la laguna dorada” y la noche del Oscar
El impacto de La Rosa llevó a que Rydell fuera convocado para un proyecto aún más ambicioso: la adaptación cinematográfica de la obra “En la laguna dorada”, de Ernest Thompson, estrenada originalmente en teatro en 1979.
La película reunió a un elenco de lujo con Katharine Hepburn, Henry Fonda y Jane Fonda, en uno de los repartos más aclamados de la época. Rydell fue nominado al Oscar como mejor director, al igual que Jane Fonda como actriz, en una ceremonia marcada por el reconocimiento a ese drama intimista.
La noche fue histórica para el film. Henry Fonda y Katharine Hepburn ganaron sus premios Oscar por sus interpretaciones, y Ernest Thompson obtuvo la estatuilla por mejor guion adaptado, coronando a “En la laguna dorada” como uno de los grandes títulos del cine de comienzos de los 80.
Una filmografía que quedó en la historia
Además de sus trabajos más recordados, la trayectoria de Rydell incluye títulos como “The River” (1984), con fuerte impronta social, y una presencia constante en la industria durante más de cuatro décadas. Su legado queda asociado a la dirección de actores, los relatos clásicos y la construcción de personajes complejos.
Con su muerte a los 97 años, Hollywood despide a un realizador que supo moverse entre la televisión y el cine, entre el drama íntimo y las grandes producciones de estudio. Su nombre quedará ligado para siempre a “En la laguna dorada”, “La Rosa” y a la consagración de varias de las estrellas que dirigió.


