En plena efervescencia por la clasificación de Las Leonas a la final del Mundial de hockey sobre césped, estalló un escándalo por el gol anulado a Bélgica ante Países Bajos, que derivó en una acusación de corrupción contra las árbitras del partido.
Mientras el seleccionado argentino celebra el triunfo por 1 a 0 frente a Australia, en la otra semifinal las Panteras Rojas habían logrado el 1 a 1 a cinco minutos del cierre, pero tras una revisión del VAR pedida por las propias juezas se sancionó una supuesta obstrucción de Justine Rasir. Las número 1 del mundo terminaron imponiéndose 1 a 0 y definirán el título este sábado ante el conjunto albiceleste, pero quedó un tufillo raro nada habitual en torneos de la FIH de esta envergadura.
Abucheos, bronca y un fallo que nadie entendió
Tras la controvertida determinación, la transmisión mostró los abucheos del público local y la impotencia generalizada por lo que en Bélgica consideran un cobro inexistente. La autora del gol anulado se tapó la boca en señal de incredulidad y el cuerpo técnico estalló al interpretar que hubo una evidente injusticia en el fallo arbitral.
El episodio se originó cuando la selección neerlandesa jugaba con una menos por una tarjeta amarilla. Bélgica armó un ataque por derecha, con el control de Lisa Moors y la habilitación para Famke Van Heel, que de revés marcó el 1-1 parcial y desató un festejo eufórico que duró apenas unos segundos.
La jueza principal detuvo de inmediato la reanudación y pidió revisar la jugada mediante el videoarbitraje. Después de varias repeticiones, el tanto quedó invalidado por una supuesta obstrucción de Rasir, quien se habría interpuesto entre la autora de la conquista y una defensora neerlandesa, decisión que encendió todas las alarmas en el banco belga.
La trinitense Ayanna McClean, encargada del Video Umpire, fue quien dictó el veredicto final contra la selección de Bélgica, mientras que la árbitra Aleisha Neumann había realizado el pedido inicial de revisión, acompañada en el campo por la argentina Irene Presenqui.
Rasir explotó: “Nos han robado”
Consumada la derrota, Justine Rasir no ocultó su bronca ante los micrófonos de RTL Sports. Y lanzó: “Nos han robado. No tengo nada más que decir. Lo siento, pero era ciento por ciento gol. No sé cuánto habrá cobrado la árbitra. Perdón por mis palabras, pero… nos han robado”.
En ese marco, la delantera analizó el desarrollo del partido y volvió al eje del reclamo. “Para nosotras fue un partido muy reñido. Quizás podríamos haber aprovechado otras ocasiones, pero creo que hicimos un buen partido. Es un robo. No tengo nada más que decir. En un encuentro como éste, Países Bajos apenas concedió ocasiones. Ellas tuvieron una gran chance en la primera parte y marcaron, pero en la segunda no hubo muchas más. Por desgracia, tal vez no tuvimos suficientes ocasiones o no estuvimos lo suficientemente precisas en los córners cortos”.
« On s’est fait voler. Je ne sais pas combien l’arbitre a pris… » – Justine Rasir ne mâchait pas ses mots après la défaite des Red Panthers. 😶💰 #RTLsports pic.twitter.com/BBx8znmBOt
— RTL sports (@RTLsportsbe) August 27, 2026
La jugadora belga redobló la apuesta y siguió apuntando contra las autoridades del encuentro. “Nuestras ocasiones las metemos, ¿sabes? Son los árbitros quienes nos las quitan. Así que, lo siento, pero insisto: hicimos el partido que debíamos hacer. Fuimos por el empate y el videoarbitraje… Ya ni siquiera tienen el videoarbitraje; ella misma lo pidió por una falta. Ni siquiera entiendo qué señalaron. Así que, honestamente, es una vergüenza”, disparó.
Bélgica va por el bronce y Las Leonas esperan en la final
Con toda la carga de fastidio a cuestas, Rasir intentó poner la mira en lo que viene. “Intentaremos mirar hacia el futuro, porque todavía queda una medalla por conseguir el sábado. Eso es lo importante también. No quiero hablar de esto ahora. Verdaderamente… no tengo ganas de hablar en absoluto”.
De este modo, Bélgica deberá conformarse con pelear por la medalla de bronce ante Australia en el duelo por el tercer puesto, mientras Países Bajos definirá el título del Mundial de hockey sobre césped frente a Las Leonas, en una final cargada de tensión y polémica previa por el arbitraje.


