En un gesto fuerte sobre la relación bilateral Argentina Chile, los gobiernos de Javier Milei y José Antonio Kast difundieron un comunicado conjunto para cerrar la polémica abierta por las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Valverde, respecto a la soberanía en el Estrecho de Magallanes.
En el texto consensuado entre ambas cancillerías se subraya que “ambos presidentes coincidieron en que el régimen jurídico del Estrecho de Magallanes es el establecido por el Tratado de Límites de 1881 y por el Tratado de Paz y Amistad de 1984, instrumentos que se encuentran plenamente vigentes y que establecen la soberanía de la República de Chile sobre la totalidad del estrecho”, indica el comunicado oficial.
Giro diplomático tras la visita de Milei a Santiago
Javier Milei regresó este jueves por la tarde de Santiago de Chile, donde mantuvo una reunión con Kast y brindó un discurso en el Foro de Madrid. El encuentro entre ambos líderes estuvo orientado a profundizar la cooperación estratégica bilateral, delinear acuerdos políticos y potenciar los vínculos económicos de integración entre ambos países en los próximos años.
El comunicado conjunto fue difundido en la previa de la cadena nacional en la que se espera que Milei anuncie medidas vinculadas al conflicto por las Islas Malvinas. En ese marco, el documento agrega que: “El presidente [José Antonio] Kast reiteró el respaldo del gobierno de Chile a los legítimos derechos de soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”, sostiene la declaración.
La chispa: las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea
El trasfondo de la nota conjunta remite a agosto, cuando el jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Valverde, afirmó en una entrevista que Argentina tenía que “hacer presencia” en Magallanes, entre otros puntos geográficos sensibles para la defensa y la geopolítica regional.
“Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía. Hay que mantener ahí, hay que hacer presencia porque eso es una llave bioceánica, Atlántico-Pacífico, y eso te puede alertar un montón de cosas”, declaró durante una entrevista brindada al programa La Fábrica del Podcast, en una frase que generó inmediata repercusión al otro lado de la cordillera.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) September 3, 2026
Reacción chilena y contención de daños del Gobierno
Las declaraciones de Valverde, conocidas el 24 de agosto, tuvieron fuerte impacto político en Chile. Frente a la presión de la mayoría del arco político chileno, el ministro de Relaciones Exteriores del país vecino, Francisco Pérez Mackenna, sostuvo que “el Estrecho de Magallanes es indiscutiblemente chileno” e instó “a las autoridades de otros países a ser responsables con sus declaraciones y no confundir a sus ciudadanos”, advirtió.
Ante la tensión diplomática, el Gabinete de Milei salió rápidamente a poner paños fríos. Horas después de las expresiones del jefe de la Fuerza Aérea, la Cancillería argentina publicó un comunicado en el que afirmaba que “la posición argentina respecto del Estrecho de Magallanes es la que establecen el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984”, ratificando así el marco jurídico vigente.
En paralelo, el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, se comunicó telefónicamente con su par chileno, Fernando Barros, y atribuyó las afirmaciones de Valverde a “una confusión y una desprolijidad”, según relataron fuentes oficiales de ambos países.
Tratados y límites: qué dicen los acuerdos
El Tratado de Límites de 1881 establece que “el límite entre los dos países será una línea que, partiendo de Punta Dungenes, se prolongue por tierra hasta Monte Dinero; de aquí continuará hacia el Oeste, siguiendo las mayores elevaciones de la cadena de colinas que allí existen hasta tocar en la altura de Monte Aymond. De este punto se prolongará la línea hasta la intersección del meridiano setenta con el paralelo cincuenta y dos de latitud y de aquí seguirá hacia el Oeste coincidiendo con este último paralelo hasta el divortia aquarum de los Andes. Los territorios que quedan al Norte de dicha línea pertenecerán a la República Argentina; y a Chile los que se extiendan al Sur, sin perjuicio de lo que dispone respecto de la Tierra del Fuego e islas adyacentes el artículo tercero”, fijando así una delimitación precisa en la zona austral.
Esa división fue luego confirmada por el Tratado de Paz y Amistad de 1984, firmado por Argentina y Chile tras haber estado al borde de una guerra por el conflicto del canal de Beagle, que se evitó gracias a la mediación del Vaticano a través del cardenal Antonio Samoré.


