En la consolidación de la relación Fórmula 1 Argentina, el presidente Javier Milei encabezará este lunes a las 11 la apertura oficial del Congreso Americano de la FIA en la sede del Automóvil Club Argentino (ACA), en Buenos Aires.
El acto inaugural contará con las alocuciones del titular de la Federación Internacional del Automóvil, Mohammed Ben Sulayem, y del presidente del ACA, César Carman, ante delegaciones de 32 clubes miembros de Norte, Centro, Sudamérica y el Caribe.
La cumbre, que se extenderá hasta el 2 de septiembre y vuelve al país tras casi 15 años, tendrá además la asistencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; y el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, en un marcado apoyo político al encuentro.
El evento adquiere un alto valor estratégico en el marco de las gestiones para concretar el retorno de la Fórmula 1 a la Argentina de cara a las temporadas 2027 o 2028, objetivo para el cual el Gobierno busca consolidar esa relación Fórmula 1 Argentina.
La presencia del propio mandatario ratifica la línea de sus recientes declaraciones, donde confirmó que su administración trabajará activamente para “volver a traer a la Máxima al país”, poniendo la Casa Rosada de lleno en la negociación con la categoría.
En ese sentido, César Carman destacó la significación institucional de la sede del Congreso: “Es un honor dar la bienvenida a Argentina a nuestros colegas de todas las Américas y compartir con ellos la sólida cultura automovilística y de los deportes de motor de nuestro país”, expresó.
Obras a contrarreloj en el Autódromo de Buenos Aires
El plan integral de obras en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez tiene como meta concluir su primera fase técnica entre diciembre de 2026 y enero de 2027, garantizando que la pista quede habilitada para la fecha del MotoGP fijada para el segundo fin de semana de abril de 2027.
El avance general de las obras fue estimado en torno al 65%, impulsado por la delimitación de la traza base, la colocación de pianos y el rápido levantamiento de los sectores de boxes y paddocks, que apuntalan el futuro perfil internacional del circuito.
Para transformar la pista actual de 4,2 kilómetros —habilitada bajo normativa FIM para motos— en un trazado apto para la Fórmula 1, se diseñó una nueva variante de más de 4,8 kilómetros, que amplía de manera sustancial las exigencias técnicas del escenario porteño.
Esta modificación permitirá incluir rectas de hasta 980 metros, en las que los monoplazas podrán desarrollar velocidades máximas cercanas a los 340 km/h, un salto cualitativo imprescindible para cumplir con los parámetros de la Máxima.
Para ganar la superficie que exige esta extensión de la horquilla y cumplir con la normativa FIA Grado 1, el plan incluyó la demolición de la tribuna divisoria y el desmontaje del antiguo kartódromo, redefiniendo la fisonomía histórica del predio.
No obstante, el complejo mantendrá las disciplinas de base, ya que el proyecto contempla la relocalización del trazado de karting en un nuevo sector del autódromo, bajo un diseño con homologación internacional pensado para convivir con el futuro calendario de grandes categorías.


