En un nuevo capítulo de tensión entre medios y Casa Rosada, la relación Javier Milei Paulino Rodrigues quedó al rojo vivo después de que el presidente descargara una catarata de insultos contra el periodista por la difusión de un fragmento manipulado de una entrevista sobre Malvinas.
El estallido se originó por un informe que Paulino Rodrigues emitió en la radio FM Now, donde incluyó un tramo adulterado de la nota que Javier Milei concedió a la BBC británica. En ese pasaje manipulado se le hacía decir al mandatario que “las Malvinas nunca van a ser argentinas”, algo que no figura en la entrevista original.
Furioso por la circulación de ese audio, el presidente publicó un mensaje en su cuenta de X (ex Twitter) todo en mayúsculas, como si buscara dejar claro que estaba gritando a través del teclado. Por una cuestión de estilo, la transcripción se reproduce con las minúsculas correspondientes, pero respetando cada término utilizado por el jefe de Estado.
En ese posteo, Milei apuntó sin filtros contra el periodista: “Aquí la mierda humana mal cagada de Pautino Rodrigues operando con un video falso. Mierda humana que después llora maltrato… ¿Se retractará este pedazo de mierda inmunda?”, escribió el presidente, con una insistente utilización del sustantivo “mierda” como eje de la descalificación personal.
PEDAZO DE MIERDA HUMANA MAL CAGADA, DADO TU ODIO VISCERAL A MI PERSONA, TODA MALA NOTICIA, SEA FALSA O NO LA LEVANTÁS COMO VÁLIDA. NO TE INTERESA INFORMAR, SÓLO ENSUCIAR BASURA. https://t.co/Ez28SbI39m
— Javier Milei (@JMilei) September 4, 2026
El clima en torno al Presidente ya venía caldeado por otras declaraciones polémicas. En ese marco, se recordó una frase reciente del ministro del Interior, Guillermo Francos, quien había señalado que Milei estaba dispuesto a buscar a “los zurdos hijos de puta” sólo para debatir, confirmando una estrategia de confrontación verbal con sus críticos.
Tras el escándalo por el audio, Rodrigues terminó pidiendo perdón en el mismo programa radial al admitir que el fragmento con el supuesto textual de Milei sobre que “las Malvinas nunca van a ser argentinas” nunca existió. Sólo fue real la parte en la que el presidente le dijo a la BBC que admiraba a Margaret Thatcher, la primera ministra británica que ordenó el hundimiento del ARA General Belgrano cuando se encontraba fuera de la “Zona de Exclusión Total” fijada por el propio Reino Unido.
El periodista reiteró luego su pedido de disculpas en Twitter, intentando bajar la tensión. Sin embargo, ya con un tono levemente más sereno pero igual de agresivo, Javier Milei lo cruzó otra vez, esta vez citándolo directamente en su cuenta personal y redoblando el ataque.
En esa nueva réplica, el presidente escribió: “Pedazo de mierda humana mal cagada, dado tu odio visceral a mi persona, toda mala noticia, sea falsa o no, la levantás como válida. No te interesa informar, sólo ensuciar basura”, dejando en claro que para él se trata de una campaña deliberada de hostigamiento mediático antes que de un simple error profesional.
AQUÍ LA MIERDA HUMANA MAL CAGADA DE PAUTINO RODRIGUES OPERANDO CON UN VIDEO FALSO.
MIERDA HUMANA QUE DESPUÉS LLORA MALTRATO…
SE RETRACTARÁ ESTE PEDAZO DE MIERDA INMUNDA? https://t.co/51o1I7QKj9
— Javier Milei (@JMilei) September 4, 2026
Malvinas, Thatcher y el historial de choques
El episodio reavivó la discusión por el enfoque presidencial sobre Malvinas y su política exterior. En redes sociales, usuarios críticos recordaron declaraciones previas y gestos de Milei, entre ellas su abierta admiración por Margaret Thatcher y la decisión de no autorizar el tradicional desfile de ex combatientes, lo que alimentó las acusaciones de una postura considerada “antimalvinera” por sectores nacionalistas.
Esos mismos usuarios también señalaron que el jefe de Estado se hizo fotografiar en su despacho con una imagen de Thatcher, lo que para los veteranos de guerra y sus familiares constituye una provocación directa. Para los críticos, este marco explica por qué cualquier información ligada a Malvinas se convierte en un disparador inmediato de controversias políticas.
En los comentarios que acompañaron la polémica, se sumaron incluso cuestionamientos personales al mandatario, con alusiones a su “pasado reciente” y a su “educación” familiar. Entre esos mensajes hubo quienes afirmaron que “el que se va a tener que retractar es el cachivache de presidente” y reclamaron que la Justicia lo investigue por su conducta pública.


