En una nueva muestra de su oratoria ultrajante e inconexa, el presidente Javier Milei volvió a minimizar las dificultades de quienes no llegan a fin de mes y dejó una frase que generó fuerte rechazo entre sectores sociales y políticos.
Durante un discurso ante empresarios, en la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), el mandatario buscó desacreditar a quienes hablan de la gravedad de la situación económica y terminó exponiendo, sin querer, el mismo problema que pretendía negar.
En ese marco, Milei lanzó una comparación que dejó helado a más de uno en el auditorio. “Ustedes se pusieron a pensar qué les pasaría si durante 15 días no tienen plata, ¿de qué van a vivir, del aire? ¿Qué van a comer? Aire. ¿Qué van a beber? Aire. ¿Creen que eso es sostenible?”, planteó el Presidente frente a los ejecutivos de finanzas.
"Un IMBÉCIL dice que la gente no llega a fin de mes. Cómo sería posible que alguien se quede sin plata al día 15? Comen y beben AIRE durante 15 días?"
NO GORDO ESTÚPIDO, SE ENDEUDAN HASTA EL CULO. ES LO QUE ESTAMOS HABLANDO HACE MESES pic.twitter.com/F4auDW1Hnc
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) September 5, 2026
Desprecio hacia quienes no llegan al día 15
La frase surgió cuando respondía a una afirmación sobre el porcentaje de argentinos que no llegaría al día 15 de cada mes, es decir, que se queda sin recursos mucho antes de cobrar nuevamente su salario o ingreso.
Lejos de reconocer esa realidad, Milei calificó de “estupidez” esa afirmación, cargó contra quienes cuestionan su modelo económico y volvió a recurrir a su habitual repertorio de insultos y descalificaciones contra sus adversarios políticos.
El problema para el jefe de Estado es que su propia comparación dejó al descubierto aquello que intentaba negar. Si no se puede “vivir del aire” ni comer ni beber “aire” durante 15 días, el interrogante que queda flotando es cómo hacen millones de argentinos para llegar con lo justo —o sin llegar— a fin de mes.
La realidad que el gobierno pretende borrar del discurso
Por supuesto, nadie vive del aire. Cuando la plata no alcanza, la gente se las ingenia como puede para estirar cada peso, en un escenario donde la inflación y la recesión golpean con fuerza a los sectores de menores ingresos.
En la vida real, lejos del salón de convenciones del IAEF, las familias se endeudan, usan la tarjeta de crédito, piden prestado, patean pagos de alquiler, servicios o impuestos, y resignan compras básicas para poder atravesar el mes.
También crece la cantidad de personas que aceptan trabajos extra o terminan trabajando jornadas interminables para sumar changas y completar un ingreso que no alcanza, aun cuando ya tienen un empleo formal o una ocupación principal.
En ese contexto, la frase del Presidente suena especialmente provocadora. Al convertir esa realidad cotidiana en una pregunta absurda sobre “vivir del aire”, Milei reduce a una mera anécdota el esfuerzo de quienes hacen malabares económicamente todos los meses, en lugar de asumirlo como el reflejo de una situación cada vez más difícil para amplios sectores de la población.


