Las organizaciones sociales y piqueteras realizarán este miércoles una movilización a la Secretaría de Trabajo, en paralelo a la audiencia del Consejo del Salario convocada por el secretario Julio Cordero. La reunión, nuevamente en formato virtual, vuelve a generar críticas de las dos CTA, que reclaman la presencialidad del encuentro desde hace meses.
La marcha comenzará a las 15.30, con la participación de las CTA, la UTEP y las organizaciones del Frente de Lucha Piquetero, en lo que marcará el inicio de un plan de acción conjunto que incluye una nueva protesta en los primeros días de diciembre y, probablemente, una gran movilización el 20 de diciembre, al cumplirse 24 años del levantamiento social que terminó con el gobierno de Fernando de la Rúa.
El eje de la protesta será la exigencia de una actualización inmediata y sustancial del salario mínimo vital y móvil, actualmente fijado en $322.000, un valor congelado desde agosto y que registra el nivel más bajo de poder adquisitivo desde al menos 1994, además de representar menos de la mitad de su valor real en diciembre de 2015.
Un deterioro que se profundiza
Un informe reciente de CIFRA–CTA recuerda que las cinco reuniones del Consejo del Salario realizadas durante la actual gestión terminaron sin acuerdo entre empresarios y trabajadores. En consecuencia, fue la Secretaría de Trabajo la que definió los ajustes, “prácticamente equivalentes a la propuesta empresarial”, lo que no solo impidió recuperar lo perdido tras la devaluación, sino que continuó erosionando el ingreso mínimo.
Según el estudio, en los últimos diez años el salario mínimo perdió un 58% de su poder adquisitivo. En octubre de 2025 se ubicó 45,6% por debajo de su nivel real de noviembre de 2019 y 58,4% por debajo del de noviembre de 2015. “Si no hubiese perdido poder de compra en esta década, hoy rondaría los $760.000”, señala CIFRA.
El informe agrega que el salario mínimo representa menos de una quinta parte del sueldo promedio registrado privado y que hoy es más bajo que durante la mayoría de los años 90 y en la crisis final de la Convertibilidad.
También advierte que la relación entre salario mínimo y costo de vida es aún peor que en 2001: una familia tipo necesitó casi cuatro salarios mínimos en octubre para superar la línea de pobreza, estimada en $1,2 millones. Y en agosto de 2025, el salario mínimo equivalía a 0,62 canastas básicas alimentarias, cuando en agosto de 2017 llegaba a 1,44 CBA.
La audiencia de este miércoles será además el primer encuentro formal entre la nueva conducción de la CGT y funcionarios del Gobierno. La central obrera no adelantó su propuesta, aunque podría repetir la estrategia de plantear un reclamo alto pero sin plan de lucha, dejando nuevamente en manos del Ejecutivo la decisión final sobre el nuevo piso salarial.




