Durante su discurso frente a los líderes globales, Javier Milei en la ONU cargó con dureza contra el organismo y señaló que la entidad perdió su propósito original de resolver conflictos internacionales, al transformarse en un espacio “inútil” que solo sirve para “alimentar a una casta de parásitos fatalmente arrogantes, disfrazados de burócratas bienintencionados”.
En la apertura de su alocución, el mandatario acusó a la Organización de las Naciones Unidas de “mirar para otro lado” mientras el Reino Unido se niega a negociar por la soberanía de las Islas Malvinas, además de renovar sus duros cuestionamientos hacia la gestión internacional de la pandemia de Covid.
Frente a las autoridades internacionales reunidas en Nueva York, el jefe de Estado sostuvo que los problemas globales deben ser abordados con “absoluta sinceridad” y remarcó: “El autoengaño impide encontrar soluciones”.
Al recordar el escenario en el que inició su mandato en 2023, describió al país como una nación “en ruinas” y al borde de “la peor crisis de su historia”. En ese sentido, destacó que desde el inicio de su gestión se decidió enfrentar los problemas reales sin ocultar la gravedad de la situación.
En ese marco, el mandatario aseguró que cuenta con experiencia suficiente para marcar, con espíritu constructivo, las fallas estructurales que atraviesa la institución multilateral.
Sobre los orígenes del organismo, recordó: “Se comprometió a hacer respetar el derecho internacional, a defender la soberanía de las naciones y ofrecer un foro donde los conflictos se resolvieran por la cooperación en vez de resolverse instantáneamente por las armas”.
Sin embargo, fue tajante respecto a su presente: “Ese era el propósito original, pero lamentablemente es momento de reconocer que ese pacto sagrado en los hechos se rompió y se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos fatalmente arrogantes, disfrazados de burrocratas bienintencionados”.
En esa línea, el Presidente sentenció que “las buenas personas no piensan en controlar la vida de sus semejantes”, y advirtió: “Quienes deberían garantizar la seguridad colectiva y los derechos humanos fracasaron en la tarea y en su lugar permitieron el caos, la violencia y el terrorismo internacional”.
Discurso del Presidente Javier Milei ante la 81.ª sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. pic.twitter.com/mERY8Cyh5a
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) September 23, 2026
El reclamo por Malvinas y el avance burocrático
El mandatario también enfatizó que la entidad prometió defender la integridad de los Estados, pero “decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y espacios marítimos circundantes”.
Al respecto, subrayó el valor del territorio para nuestro país: “Malvinas es para nosotros una causa nacional. Y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar”.
Tras exigirle a las autoridades británicas que retomen las negociaciones bilaterales, continuó su embestida contra la entidad y advirtió que no solo falló en sus misiones básicas, sino que también “sobresalió haciendo lo que nadie le pidió y que nunca debió hacer”.
Milei describió el funcionamiento del organismo y denunció: “Han montado un leviatán burocrático, abocado a decidir cómo deben vivir los pueblos del mundo y sus ciudadanos. Esto constituye una mezcla curiosa de anarquía y tiranía”. Sobre esta asimetría, criticó que se muestra debilidad ante dictaduras y terroristas, mientras se ejerce “un control e imposición ante las democracias liberales que sí cumplen las normas”.
En ese contexto, enumeró como ejemplos negativos a “la Agenda 2030, la regulación económica, las agendas de género, el extremismo ambiental, y la inmigración descontrolada”.
Cuestionamientos a la gestión de la pandemia
El Presidente apuntó luego a lo que consideró el error más grave de la institución: “El ejemplo más grave, el que debería avergonzar a esta organización para siempre, es otro, es el manejo de la pandemia”. En esa línea, remarcó que “promovieron en todo el mundo políticas de encierro forzado que destruyeron empleos, arruinaron la educación de una generación entera de niños y le costaron la vida a millones de personas que murieron solas, sin atención médica básica”.
Asimismo, calificó las medidas de emergencia sanitaria como un “experimento global de control social disfrazado de ciencia”. Y lanzó: “Cuando un Estado con anteojeras sanitarias le quita a su población el derecho a trabajar, a educarse, a despedir a sus muertos y eso se traduce en millones de muertes evitables hay una palabra para nombrarlo: genocidio”.
Pese a sus severas críticas, el jefe de Estado aclaró la postura diplomática del país: “Seguiremos formando parte de los foros multilaterales, de buena fe, porque hay problemas que requieren trabajo conjunto. Pero no confundimos cooperación con subordinación”.


