Tras la difusión de nuevos indicadores privados que volvieron a mostrar debilidad en el consumo masivo, Javier Milei compartió en sus redes sociales un video de la actividad nocturna sobre la avenida Corrientes y habló del “consumo deprimido más loco de la historia de la humanidad”.
El Presidente publicó las imágenes en X y remarcó: “El consumo deprimido más loco de la historia de la humanidad. Y eso que el video es a fin de mes… ¡Ah! Pero el metro cuadrado de Pepito…”, en tono irónico frente a los análisis críticos sobre la situación económica.
El posteo fue acompañado por un escueto “CIAO!” y se dio en paralelo a la circulación de datos que, si bien muestran una desaceleración en la caída, aún no reflejan una recuperación consolidada del consumo interno.
El video oficialista y las críticas a economistas y periodistas
El mensaje presidencial citó una publicación del realizador audiovisual oficialista Santiago Oría, quien difundió un video con imágenes de la tradicional pizzería Güerrín y de la avenida Corrientes colmada de gente.
“Otro finde con todo al taco. Calles llenas, estadios llenos, recitales llenos, teatros llenos, restaurantes explotados”, describió Oría al compartir el material.
En ese marco, apuntó contra analistas y medios: “Mientras los econochantas y periodistas mienten. NOLSALP (No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas). La gente lo sabe”, sentenció, en línea con el discurso confrontativo del oficialismo hacia la prensa.
El consumo deprimido más loco de la historia de la humanidad. Y eso que el video es a fin de mes… Ah! Pero el metro cuadrado de Pepito…
CIAO! https://t.co/3GD7CT8C4d— Javier Milei (@JMilei) May 31, 2026
Caída del consumo masivo y señales de desaceleración
En paralelo a la discusión política, los datos privados muestran que las ventas de productos de la canasta básica registraron en abril una caída interanual del 3,8%, al considerar el conjunto de los canales relevados, según el último informe de la consultora Scentia.
El relevamiento incluye alimentos, bebidas, artículos de higiene personal y de limpieza, y detalla que el retroceso fue más marcado en las grandes cadenas de supermercados, uno de los termómetros habituales del consumo masivo.
Si bien el dato de abril implica una moderación respecto de marzo, cuando las ventas habían retrocedido un 5,1% interanual, el informe advierte que el consumo todavía no logra consolidar una recuperación sostenida.
Con estos números, el acumulado del primer cuatrimestre del año muestra una baja del 3,3% en las ventas de productos de la canasta básica.
Otros relevamientos privados sobre el consumo
Por su parte, la consultora NielsenIQ reportó que las ventas de marzo y abril se mantuvieron prácticamente en el mismo nivel que en igual período de 2025, lo que refuerza la idea de un estancamiento más que de una reactivación clara.
De acuerdo con esas mediciones, el rubro alimentos fue el de mejor desempeño, con un crecimiento interanual del 1%, mientras que los segmentos de cuidado personal y limpieza registraron una caída del 3,3%.
Un consumidor más inmediatista y preocupado por sus finanzas
Más allá de los niveles de ventas, un estudio reciente de la consultora Bain & Company detectó cambios en el comportamiento de compra de los argentinos en este contexto de volatilidad económica.
Según el informe Consumer Pulse 2026, emergió la figura del “consumidor inmediatista”, caracterizado por la búsqueda de respuestas rápidas, beneficios concretos y decisiones de compra cada vez más enfocadas en el corto plazo.
El relevamiento señala además que el ánimo de los consumidores se deterioró este año y las finanzas personales son la principal fuente de preocupación para el 59% de los encuestados.
Sin embargo, el estudio también identifica una paradoja: mientras persiste el pesimismo sobre la situación actual, cerca de la mitad de la población mantiene expectativas favorables sobre el futuro del país en los próximos cinco años.
Nuevas tendencias: salud, tecnología y programas de fidelización
El informe de Bain & Company destaca además tendencias que comienzan a modificar los patrones de consumo. Entre ellas, el avance de los tratamientos basados en GLP-1 para la pérdida de peso, cuyo uso alcanza al 31% de los consumidores de altos ingresos.
De acuerdo con la consultora, estos medicamentos impulsan una reducción en el consumo de snacks, postres y alcohol, al tiempo que favorecen la demanda de alimentos frescos y productos con alto contenido proteico.
La tecnología aparece como otro factor determinante. El 70% de los argentinos ya utiliza herramientas de inteligencia artificial, mientras que crece el denominado “comercio conversacional” a través de WhatsApp y redes sociales.
Estos canales ganan terreno frente a las aplicaciones tradicionales para la búsqueda de productos, comparación de precios y realización de compras, lo que obliga a las marcas a adaptar sus estrategias de contacto con el consumidor.
En paralelo, los programas de fidelización mantienen un peso relevante en las decisiones de compra. Según el estudio, los argentinos participan en promedio de 6,6 programas de beneficios y, para la mitad de los consumidores, estos esquemas son un factor decisivo al momento de elegir dónde comprar o qué medio de pago utilizar.




