En declaraciones públicas tras la clasificación a cuartos de final, el presidente Javier Milei aseguró que “vacía” la Casa Rosada y la deja “a disposición” de la selección argentina para una eventual celebración de bicampeonato mundial en Estados Unidos, México y Canadá 2026.
Las palabras del mandatario llegaron un día después del triunfo por 3-2 frente a Egipto en los octavos de final, resultado que metió a la Albiceleste entre los ocho mejores del certamen.
Consultado por el presente del equipo que dirige Lionel Scaloni, Milei detalló: “Yo puse la Casa Rosada a disposición y para que los jugadores vayan, para que no haya interferencia política, ese día la vacío”, remarcó.
Y amplió: “Yo me quedaría en Olivos. Hasta me tomaría el trabajo de convencer a mi hermana que no vaya a trabajar. Todos saben que mi hermana abre y cierra la Casa Rosada por poco”, sostuvo sobre el rol de Karina Milei.
En ese marco, insistió en que la sede del Poder Ejecutivo quedará exclusivamente para el plantel: “La Casa Rosada la pongo a disposición del plantel para que la usen sin ningún tipo de problemas y sin interferencia política”, agregó.
Por último, el Presidente se corrió de cualquier protagonismo en una eventual foto de festejo: “No tengo nada que hacer en esa foto. No soy digno de estar en esa foto, el mérito es de ellos, el logro es de ellos, y la fiesta es de ellos y de los argentinos”, sentenció.
Antecedente Qatar 2022 y la decisión del plantel
Las declaraciones de Milei se producen cuando aún restan tres partidos para una eventual consagración, por lo que el jefe de Estado se anticipó a un posible escenario de festejos si Argentina consigue defender el título obtenido en Qatar 2022.
La referencia del mandatario remite a lo sucedido tras la última conquista mundial. En aquella oportunidad, el entonces presidente Alberto Fernández también había puesto la Casa Rosada a disposición del plantel para realizar una celebración institucional.
Sin embargo, los jugadores decidieron no asistir a la sede del Gobierno nacional. La delegación optó por mantener el recorrido previsto en la multitudinaria caravana de festejos y evitó realizar un acto en la Casa Rosada.
Esa decisión buscó preservar el carácter deportivo de la conquista y evitar que el título mundial quedara asociado a una disputa política, en un contexto marcado por la fuerte polarización que atravesaba el país.


