Metalfor SA, fabricante de maquinaria agrícola con sede en Marcos Juárez, abrió un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) en el Ministerio de Trabajo de Córdoba por el atraso en el pago de sueldos a sus 600 trabajadores directos.
La decisión se conoció a pocos meses de que la compañía accediera a un financiamiento directo por US$50 millones otorgado por la United States International Development Finance Corporation (DFC), el banco de desarrollo del gobierno de Estados Unidos.
Crisis de liquidez y fuerte endeudamiento bancario
Además del conflicto laboral, la empresa enfrenta una severa crisis de liquidez. De acuerdo con datos del Banco Central, mantiene deudas con 23 entidades bancarias por unos $52.000 millones.
Dentro de ese total, la deuda en Situación 2 a 4 (desde seguimiento especial hasta alto riesgo de insolvencia) ronda los $22.000 millones, lo que refleja el deterioro de su perfil crediticio.
En paralelo, registra 558 cheques rechazados por un monto de $5348 millones, de los cuales solo habría cancelado alrededor del 11%, según la misma información oficial.
En apenas dos años, la situación general de Metalfor pasó de estar en Situación 1 (normal) —categoría que mantuvo hasta mayo de 2025— a Situación 2 entre agosto y noviembre pasados, y alcanzó la Situación 3 en marzo y abril recientes.
Negociación con la UOM y caída de la actividad
Con sede principal en Marcos Juárez, en el sudeste cordobés, la fabricante de pulverizadoras y fertilizadoras debe continuar sus negociaciones con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), ya que acumula deuda con sus trabajadores y necesita renegociar condiciones laborales en el marco del PPC.
Metalfor cuenta con dos plantas en Marcos Juárez, una en Noetinger y otra en el estado brasileño de Paraná. Actualmente, viene operando a alrededor de 50% de su capacidad instalada.
El balance del primer trimestre reflejó el impacto de la crisis: las ventas cayeron casi a la mitad respecto del mismo período del año pasado, al pasar de 116 a 56 unidades. La producción siguió una trayectoria similar, con 38 máquinas fabricadas frente a 86 en la comparación interanual.
El crédito con la DFC y el rol de Redrado
En la gestión del financiamiento externo con la DFC participó el expresidente del Banco Central, Martín Redrado. El crédito obtenido por la firma tiene un plazo de ocho años, cuotas trimestrales y dos años de gracia para el pago de capital.
Ese acuerdo se presentó como una herramienta clave para apuntalar el capital de trabajo y la expansión de la compañía, aunque la actual coyuntura financiera y productiva muestra que la situación se complicó pese a la inyección de fondos.
Cambios accionarios y visión empresaria
En 2017, la empresa fue adquirida por Bertotto Boglione, firma también radicada en Marcos Juárez y dedicada a la fabricación de acoplados tanque, tanques semirremolques, tanques horizontales y verticales, tolvas plásticas, estaciones móviles y accesorios.
Desde entonces, la conducción de Metalfor quedó en manos de Eduardo Borri, quien se convirtió en la cara visible del grupo en el negocio de la maquinaria agrícola.
En febrero pasado, en diálogo con los colegas de La Nación, Borri había asegurado: “Este mes, estamos mucho mejor que en febrero del año pasado. Hay que tratar de entender de dónde venimos y hacia dónde vamos. En diciembre de 2024, la crisis de algunas empresas hizo que todas las demás que estábamos en el mercado de capitales fuésemos a la misma bolsa”, ejemplificó entonces.
Impacto en la cadena de pagos
El modelo de negocios de Metalfor también explica parte de las tensiones financieras. La empresa financia directamente a sus clientes, recibe maquinaria usada como parte de pago y cubre la diferencia con crédito propio.
De este modo, siente de manera directa el impacto de los problemas en la cadena de pagos del sector, en un contexto de menor actividad y mayores dificultades de acceso al financiamiento para productores y contratistas rurales.


