El uno x uno de Argentina ante Austria es un examen exigente para quien califica. Es que se mezcla la alegría de la clasificación, la ilusión que crece y la emoción por ver al Gran Capitán en “Modo Leyenda”. De hecho, Lionel Messi no jugó bien. Tan solo destellos, pinceladas, pero premiamos su resiliencia y lo volvemos a ubicar como MVP de la selección por saber reaccionar a tiempo.
La Scaloneta se sacó de encima a otro rival que fue más complejo que su nombre propio y, así, casi que ya cumplió el objetivo primario, esperando a lo que pase esta noche entre Jordania y Argelia, para ver si ya puede cantar victoria que es primero.
La selección versión 2026 dio una materia que parecía olvidada y que es la de levantarse después del cimbronazo que Lionel Messi erre un penal. Tuvo varios minutos de zozobra pero en momentos clave apareció el equipo.
El mediocampo y la defensa estuvieron más juntos cuando Austria intentó atacar y eso es un acierto que debe destacarse. No había tantos espacios como ante los africanos y se dieron rendimientos más altos individuales. Mejoró Alexis, se mostró mucho Thiago Almada, Enzo siguió en su nivel superstar y Lautaro se metió en el juego colectivo.
Es verdad… faltó mayor poder intimidatorio arriba y por pasajes se abusó de pases intrascendentes sin que nadie se anime, se atreva a desnivelar en el uno contra uno, algo que venimos pidiendo hace rato, más todavía cuando “desaparece” Messi por bajón propia o eficiencia estratégica adversaria.
De hecho, más allá del penal errado por el rosarino, y todo lo que ese shock provoca conspirativamente, Austria tuvo un gran tabajo táctico, todos defendieron, todos contuvieron, todos rasparon, todos atacaron. Fueron un bloque que se movió casi sin fisuras.
Y ya dando paso al análisis individual, si Argentina quiere defender la corona sin sufrir tanto, va a necesitar mejores socios para Messi, mayor contundencia en la extrema delantera y que desde abajo, la defensa se anime más a proyectarse sin regalar nada, obviamente.
El que sabe sufrir también sabe disfrutar y tener al mejor de la historia te pone un escalón arriba de todos. Messi por pasajes fue intrascendente hasta la exasperación, pero… el tipo se calzó el disfraz de Súper Héroe en los momentos más álgidos y aquí tenemos a la Argentina en Fase 2 rumbo a consumar nuevas hazañas.
Con Lionel Messi a la cabeza como siempre, así salió la selección Argentina al calentamiento precompetitivo antes del partido con Austria.
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El uno x uno
Emiliano Martínez (7): Como siempre, el “Dibu” está listo para cerrar su arco. No tuvo que conjurar muchas situaciones, pero en un par demostró su seguridad.
Nahuel Molina (5): Defensivamente, irreprochable. Pero estuvo bastante errático con la pelota en los pies.
Cristian Romero (7): Puso justo el pie para desactivar un remate peligroso de Sabitzer. Firme de arriba como es su costumbre. Negó confort al grandote Michael Gregoritsch. Dejó la cancha a los 57 con una molestia en una de sus rodillas.
Lisandro Martínez (7): Firme en la marca pero sin empujar desde abajo saliendo con los pies. Recién a los 86, le metió un pase largo bárbaro a Nico González, quien no pudo capitalizarlo.
Facundo Medina (7): Partícipe más que necesario del 1-0 con su escalada por izquierda y el centro atrás que terminó en el zurdazo de Messi a la red. Fue amonestado a los 75 por un empujón. Cerró justo a los 80 cuando Argentina quedó mal parado en defensa. Dejó la cancha un minuto después.
Rodrigo De Paul (6): Luchó como siempre. Brindó esa actitud que lo pone como abanderado del despliegue y personalidad. Le faltó más claridad para leer el planteo de Austria y jugar con mayor picardía “su” partido.
Alexis Mac Allister (5): Le costó entrar en juego por la fuerte presión de Austria. Creció, como el resto de los mediocampistas, después de la apertura del marcador. Se tiró a la derecha con el ingreso de Paredes. Sigue jugando “de a rachas” como se espera de una de las piezas desnivelantes de Qatar y las Eliminatorias.
Enzo Fernández (7): Con Messi “desaparecido”, trató de juntarse con Thiago Almada y participó de casi todas las jugadas de ataque del primer tiempo. Por pasajes, cae en la vorágine y pierde claridad como sagacidad.
Thiago Almada (6): Sigue sin explotar su creatividad. Da la impresión de estar permanentemente pidiendo permiso. Clave en la jugada del 1-0.
Lionel Messi (7): Falló un penal a los 8 minutos de juego y tuvo otra chance clara a los 19, pero tardó en definir. Un rato después, Alaba volvió a frustrarle otro remate al arco. Hasta que llegó el desahogo para abrir el marcador a los 38. A los 65, probó desde afuera y salió desviado. Y en el descuento, el máximo goleador de la historia de los Mundiales alcanzó su doblete. Tras errar el penal se desconectó y Argentina sufrió demasiado.
Lautaro Martínez (6): Fue víctima del penal que Messi no pudo convertir en gol. Sacrificado como siempre, hasta rechazó de chilena en el área propia. No tuvo ninguna chance clara para anotar.
Nicolás Otamendi (7): Muy seguro, solvente. Despejó todo lo que pasó cerca y calladito la boca, sin gestos altisonantes, puso par de piernas fuertes claves.
Nicolás González (6): Buen ingreso. Buscó permanentemente generar peligro, pero a la vez colabora en el quite o contención.
Julián Álvarez (5): Se lo ve como falto de ritmo y lento o pesado. Se extraña su dinamismo.
Leandro Paredes y Nicolás Tagliafico: Jugaron muy poco para ser calificados.


