El esquema de cobranza de deudas de Mercado Pago quedó en el centro de la escena tras una serie de denuncias de usuarios que aseguran haber sido perseguidos por estudios externos que incluso habrían contactado a sus empleadores, familiares y exparejas.
La propia fintech reconoce que contrata agencias externas para perseguir el cobro de los créditos en mora. Entre las firmas que menciona se encuentran GEDCO, Contacto Garantido, Latam Collect, Paktar, Ostengo, We Cross y Zolvex, todas habilitadas para gestionar sus cobranzas.
En los últimos días se multiplicaron los testimonios. Un trabajador relató que llamaron directamente a Recursos Humanos de su empresa para informar que tenía una deuda con Mercado Pago, una práctica que encendió alarmas en materia de protección de datos y trato digno.
En la misma discusión aparecieron usuarios que aseguran que las agencias contactaron a exparejas y familiares, y empleados administrativos que dicen recibir llamadas de estudios preguntando por trabajadores endeudados. También se conoció el caso de una exjefa que habría recibido comunicaciones vinculadas con la deuda de un antiguo empleado, todos episodios atribuidos a gestores que trabajan para Mercado Pago.
Normativa de Defensa del Consumidor y prácticas abusivas
Hay un punto especialmente sensible: la normativa de Defensa del Consumidor considera abusivo reclamar una deuda amenazando con comunicarse con el empleador o con terceros ajenos a la relación de consumo, lo que abre interrogantes sobre la legalidad de algunas de estas gestiones.
También aparecen antecedentes de usuarios que identifican directamente a GEDCO gestionando deudas de Mercado Crédito, y otros que vinculan a Contacto Garantido con llamados por deudas de Mercado Crédito a personas que aseguran no ser los deudores, lo que suma un posible problema de identificación y cruce de datos.
La potencia de las bases de datos y el rastreo de contactos
No es un detalle menor: GEDCO informa públicamente que maneja una gigantesca infraestructura de contacto, con una base con scoring de 30 millones de contactos, un data warehouse con 15 millones de contactos y 300 millones de gestiones, además de telefonía para campañas predictivas, bots y algoritmos para seleccionar la mejor vía de contacto.
Ese volumen de información y capacidad tecnológica plantea una pregunta clave: cómo se alimentan esas bases de datos y hasta dónde llega el rastreo de vínculos personales y laborales cuando se trata de cobrar una deuda de consumo.
Antecedentes judiciales y responsabilidad del acreedor
Paktar, una de las agencias que Mercado Pago reconoce entre sus cobradores, ya aparece mencionada en expedientes judiciales por la gestión tercerizada de deudas, lo que muestra que el conflicto por estas prácticas ya llegó a los tribunales.
En un fallo reciente de Río Negro se discutió expresamente la responsabilidad del acreedor por la actuación de Paktar y las obligaciones derivadas del trato digno y la legislación de Defensa del Consumidor, marcando que no basta con tercerizar para desligarse de las consecuencias.
La pregunta para Mercado Pago es directa: qué controles ejerce sobre las empresas que contrata para perseguir sus deudas y de dónde obtienen los datos de familiares, exparejas y empleadores, en un contexto donde la frontera entre cobranza legítima y hostigamiento parece cada vez más difusa.


