En una extensa entrevista, Máximo Kirchner volvió sobre el debate interno y dejó una frase que atravesó al oficialismo y a la oposición: “El peronismo necesita ser más claro en las propuestas”.
El diputado nacional de Unión por la Patria participó del ciclo de entrevistas “Cara a Cara” y combinó autocrítica hacia el propio espacio con cuestionamientos al rumbo económico de Javier Milei y una serie de chicanas direccionadas a Patricia Bullrich.
Autocrítica y alerta sobre el rumbo del peronismo
El líder de La Cámpora puso el foco en la necesidad de revisar la práctica política del espacio: “Tenemos que recuperar la capacidad de discutir ideas. Vamos a todos lados con la esperanza de convencer de que esta no es la única forma de vivir en la Argentina”.
Y completó esa línea de autodiagnóstico con una advertencia sobre el entramado social: “El peronismo tiene que revisar la política distributiva y recuperar el equilibrio social que se está rompiendo”.
Críticas al RIGI, al litio y al modelo de incentivos
Al analizar el modelo económico de Milei y el régimen de incentivos, Kirchner cuestionó la idea de que el crecimiento de un sector alcance para derramar sobre el resto. Puso como ejemplo el caso del litio y apuntó contra el Norte Grande: “En Catamarca vemos que tienen el litio y crece el sector, pero es la provincia con mayor endeudamiento entre sus familias”.
En esa línea, cargó contra el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aunque marcó que no se trata de un rechazo a la actividad minera en sí: “Cuando uno plantea esto, hay una trampa que se utiliza siempre: ‘están en contra de la minería’, cuando no es así”.
Su reclamo, describió, pasa por el destino de la renta de los bienes naturales comunes y su distribución social: esa renta “puede llegar a beneficiar a mayor cantidad de argentinos y argentinas, y no solo a los que trabajan de forma directa”.
Según el legislador, la minería por sí sola no es motor de empleo, y el esquema de incentivos termina corriendo la cancha en favor de los grandes jugadores: “La minería no es una gran generadora de empleo” y el régimen de incentivos “viene a ampliar la rentabilidad existente”, planteó, antes de recordar que “Argentina tiene una ley de minería de mediados de los 90, y esto viene a darle todavía más beneficios a quienes ya lo tenían”.
Vaca Muerta, renta energética y dólares extra
El dirigente también se detuvo en la renta energética y el rol de Vaca Muerta en la economía actual, al recordar que buena parte del superávit comercial está atado a la balanza energética. Señaló además el impacto geopolítico del precio del crudo tras “el ataque de Estados Unidos a Irán”, que empujó aún más esos ingresos extraordinarios.
En ese marco, reprochó la falta de una estrategia específica para esos recursos adicionales y recordó que su bloque presentó proyectos para que el excedente generado por el conflicto en Medio Oriente sea administrado directamente por la Casa Rosada: “Le estamos diciendo ‘ahí tenés un lugar’”, sostuvo, al referirse a los “márgenes de rentabilidad enormes” de las empresas transnacionales del sector.
El cruce con Patricia Bullrich y las distintas etapas
Consultado por las declaraciones de Patricia Bullrich sobre una supuesta “economía fracasada”, Máximo Kirchner respondió con ironía y devolvió la crítica hacia atrás: “Es complejo saber a qué se refiere, porque es alguien que fracasó con Macri, con De la Rúa”.
Acto seguido, reivindicó los años del kirchnerismo en el poder frente a las gestiones que lo sucedieron: “Sé que los 12 años entre 2003 y 2015 fueron mucho mejores que los años que siguieron”.
El diputado incluso sumó una chicana personal a propósito de la invitación de Bullrich a “tomar un café” para dialogar: “A mí me gusta el té, no tomo café. Té amargo, que es una costumbre que me viene del sur”.
De todos modos, marcó que el diálogo político sigue siendo una herramienta ineludible, aun con diferencias profundas: “Tenés que tomar un café con quien sea para mejorar la calidad de vida de tu gente, más allá de tus gustos personales”.
Sobre el final de ese tramo, cuestionó los distintos perfiles que la actual ministra mostró a lo largo de su trayectoria: “No sé cuál Bullrich habla, si la de De la Rúa, la de Macri o la de Milei”.
Y evocó a la dirigente que conoció de chico, cuando viajaba al sur a ver a sus padres: recordó a Bullrich “yendo a Río Gallegos como dirigente de la Juventud Peronista a ver a Néstor y Cristina” y mencionó una imagen que conserva de aquellos años: una foto de 1985 o 1986, en un café de Río Gallegos, donde aparecen Patricia Bullrich y una Cristina Kirchner de “32, 33 años”, “sentadas charlando”.
Cristina, la representación política y los “días felices”
En otro tramo, el legislador se detuvo en la representación política que, a su juicio, conserva su madre, y el lugar simbólico que ocupa en un sector importante de la sociedad: “Creo que la figura de Cristina es muy grande, muy amplia y creo que es el último recuerdo donde la sociedad entendió que había más días felices que días tristes”.
En ese sentido, remarcó que se trata de “una figura muy emblemática para el pueblo argentino” y que “la identifican con alguien que tuvo el coraje que muchos hombres no tienen de los diferentes partidos políticos”.
Desde esa mirada, describió cómo percibe el vínculo entre Cristina Kirchner y sus seguidores en un contexto de malestar social creciente: “Creo que Cristina crece cuando la desesperanza empieza a reinar porque es un significante de esperanza. Porque camina, porque abraza a la gente, porque pelea, porque entiende lo que hay que hacer. Porque sus 8 años como Presidenta no fueron perfectos, pero fueron mejores a todo lo que vino. Porque es digna, porque es firme, porque no se arrodilla, porque no tiene precio. Entonces ese tipo de cosas empiezan a ser valoradas por muchas personas”.


