A pesar de los sucesivos conflictos en su cartera, Mario Lugones resiste y cumplirá esta semana dos años de gestión al frente del Ministerio de Salud de la Nación. El funcionario libertario logró salir ileso de diversos frentes abiertos que pusieron a prueba su permanencia en el Gabinete nacional.
Desde su llegada en octubre de 2024 en reemplazo de Mario Russo y promovido por Santiago Caputo, el ministro debió capear el conflicto de los residentes en el Hospital Garrahan, el escándalo sanitario por las muertes con fentanilo contaminado y la absorción de la ex-Andis tras las denuncias que involucraron a Diego Spagnuolo por presuntos sobreprecios.
A todo esto se sumaron la persistente crisis operativa del PAMI y los recientes recortes presupuestarios en el área de Discapacidad previstos para el Presupuesto 2027. Pese a los rumores periódicos sobre un avance de Karina Milei sobre los funcionarios vinculados a los asesores presidenciales, la estructura de la cartera sanitaria permanece firme.
El respaldo político y su vínculo sindical
En los pasillos de Casa Rosada ponderan su trayectoria previa y su peso propio. “Mario es muy respetado por todos internamente”, afirmaron fuentes de Balcarce 50.
Dueño del Sanatorio Güemes, su paso por la medicina privada le otorgó fluidos contactos gremiales, particularmente con Luis Barrionuevo. En ese marco, destacan su muñeca técnica y política: “Tiene un Ministerio caliente, se le suman frentes, pero lo controla y resuelve”, señalaron.
Desde distintos despachos oficiales remarcan que existe consenso para proteger su continuidad. “Salud es un área técnica y él tiene un respeto en base a su recorrido y conoce como pocos los dos lados del mostrador”, indicaron defensores de su gestión, mientras otros sintetizan: “Habrá venido por Santiago, pero lo respaldan todos”.
El funcionario comparte sin fisuras el programa de desregulación impulsado por Javier Milei. Quienes lo frecuentan aseguran que “Mario tiene un alineamiento político e ideológico con el Presidente”, por lo que las pautas de ajuste fiscal no lo tomaron desprevenido.
Su capacidad de interlocución con los líderes sindicales por el financiamiento de las obras sociales y el Programa Médico Obligatorio refuerza su valor estratégico para el Poder Ejecutivo. “No es un gobierno que haya tirado ministros por la ventana en la primera de cambios”, explicaron fuentes gubernamentales.
Las causas judiciales en el área sanitaria
Aunque asumió formalmente tras la dimisión de Russo, en el sector lo señalaban como un influyente asesor desde fines de 2023. Uno de sus momentos más críticos se originó tras el fallecimiento de más de 90 personas a causa de partidas de fentanilo adulterado.
En esa causa penal, el juez federal Ernesto Kreplak procesó a la extitular de la ANMAT, Nélida Agustina Bisio, y a la exdirectora del INAME, Gabriela Mantecón Fumadó, a quienes se les trabó un embargo individual de $500.000 millones.
Durante el proceso judicial, las exfuncionarias aseguraron que sus resoluciones se coordinaban con las máximas autoridades ministeriales, pero la Justicia consideró que no existen elementos suficientes para imputar penalmente a Lugones.


