El ex Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó este lunes su justificación patrimonial ante el juez federal Ariel Lijo. A lo largo de 78 páginas expuso sus respuestas ante los puntos cuestionados en los tribunales, que incluyen un incremento de bienes del 119%, números inconsistentes, cifras sin respaldo documental y tenencia de dólares no acreditada. “La evolución patrimonial encuentra sustento razonable”, remarcó el escrito presentado en Comodoro Py.
Tras casi cinco meses de investigación, la situación patrimonial del exfuncionario acumuló más interrogantes que certezas para la Justicia federal. Por ese motivo, la fiscalía formuló el requerimiento de justificación formal con veinte puntos bajo sospecha, en lo que representa el paso previo a una eventual citación a indagatoria.
En el documento de descargo, la defensa del dirigente remarcó: “Adelanto desde ya que, según se demostrará, la evolución patrimonial de Manuel Adorni durante el período comprendido entre el 10 de diciembre de 2023 y el 27 de junio de 2026 encuentra sustento razonable y verificable en la prueba documental, contable y técnica que se acompaña, y en la que oportunamente se incorporará, sin que exista enriquecimiento apreciable alguno que no admita explicación”, planteó.
Los números bajo la lupa judicial
Durante la investigación, el fiscal Gerardo Pollicita determinó que durante ese lapso temporal “Manuel Adorni percibió treinta y cinco haberes derivados del ejercicio de su cargo a los que se añaden los correspondientes a ingresos comprobados de su cónyuge”, detalló.
Frente a esos recursos computados por un total conjunto de 229.752.283,20 pesos, el grupo familiar registró desembolsos en seguros automotores, expensas, electrodomésticos, servicios, impuestos, viajes y tarjetas de crédito por 272.820.832,20 pesos, lo que arroja una diferencia pendiente de acreditación por 43.068.549 pesos.
Frente a ese desfasaje contable, el imputado buscó relativizar el impacto del monto: “de $43.068.549 que arroja el cotejo de flujos en pesos representa el 15,8% de los egresos totales reconstruidos ($272.820.832,20) y el 18,7% de los ingresos lícitos computados ($229.752.283,20)”, argumentó.
Para su abogado defensor, Matías Ledesma, la diferencia numérica no reviste gravedad procesal. “Se trata de una brecha residual, no de una desproporción manifiesta”, afirmó el letrado al rebatir las conclusiones acusatorias sobre el salto en sus bienes.
En esa línea técnica, la presentación judicial alegó que el margen “resulta perfectamente compatible con los márgenes de imprecisión propios de toda reconstrucción de flujos económicos de un grupo familiar a lo largo de dos años y medio, edificada sobre estimaciones de tipo de cambio, criterios de depuración de movimientos internos y partidas cuyo pagador ‘no pudo identificarse’ -extremo que el propio dictamen reconoce respecto de los comprobantes de ARCA”, sostuvo.
Asimismo, los peritos de parte anticiparon que el análisis contable “reducirá esa brecha residual mediante la incorporación de las partidas aún no conciliadas”, señalaron en la presentación formal.
Criptomonedas, viajes y propiedades
Por otra parte, la fiscalía concentró su atención en el uso de criptomonedas para respaldar gastos en dólares vinculados a viajes al exterior, adquisición de propiedades y reformas en su vivienda de Indio Cuá.
El requerimiento acusatorio exigió clarificar la “operatoria con criptoactivos, que comprende el capital informado por el ex funcionario, ante una billetera virtual al validar su identidad y no exteriorizado en sus Declaraciones Juradas ante la Oficina Anticorrupción; el origen y destino de los criptoactivos incorporados en la Declaración Rectificativa del ejercicio 2023; y su vinculación con el circuito de billeteras que la SIFRAI–DAFI relacionó con las cuentas del requerido”, reclamó la Justicia.
Respecto a los fondos digitales, que alcanzaron los US$ 269.550,36 durante el lapso investigado, la defensa rechazó las sospechas de ocultamiento. “Quien pretende ocultar un enriquecimiento no publica sus direcciones de criptoactivos ante decenas de miles de seguidores”, aseguró.
Finalmente, el escrito concluyó que esa circunstancia, “sumado a la explicación técnica e integral priva de sustento a la hipótesis de disimulo sobre la que se construye buena parte de las observaciones del dictamen”, concluyó el descargo defensivo.
Te puede interesar


