La reconocida marca española de indumentaria Mango abrió su primer local en Argentina tras más de dos décadas de ausencia. La inauguración se concretó en el shopping Alto Palermo, en una alianza comercial estratégica desarrollada junto a la firma Grimoldi.
Este desembarco se produce en un escenario marcado por la llegada de diversas firmas internacionales a los centros comerciales del país. En ese marco, recientemente la compañía francesa Karl Lagerfeld también instaló su propia tienda en Unicenter.
La presentación de la marca generó inmediata repercusión en el entorno digital. Distintos usuarios de TikTok e Instagram visitaron las instalaciones para relevar la oferta y concluyeron que los importes “son parecidos” respecto de los valores que maneja Zara, según advirtieron en sus publicaciones.
Los valores de la indumentaria
En el flamante comercio, las remeras parten desde $45.990, mientras que los vestidos largos y cortos se ubican en $138.900. A su vez, las sandalias alcanzan los $140.000 y las remeras de hilo tipo chomba cotizan a $99.990.
Por su parte, las camisas se ofrecen a $80.000, los jeans de mujer a $120.000 y los tops sastreros a $140.000. Los sweaters de hilo, shorts de jean y prendas de algodón se consiguen a $100.000, mientras que los tops con encaje valen $60.000 y las carteras ascienden a $200.000.
La oferta femenina se completa con musculosas tejidas a $80.000 y musculosas de noche a $120.000, consolidando el catálogo inicial exhibido en el shopping porteño.
El plan de expansión y antecedentes
El plan de negocios proyecta la apertura de cinco tiendas durante los próximos cinco años, además de la puesta en marcha de un canal digital. Entre las alternativas futuras en evaluación figuran centros comerciales como el DOT y plazas en Rosario, pero las próximas aperturas todavía no fueron confirmadas.
Creada en Barcelona en 1984, la firma transitó dos etapas previas en el mercado doméstico. La primera se inició en 1998, pero la crisis económica posterior al fin de la convertibilidad obligó a la compañía a cerrar sus tiendas y abandonar el mercado argentino en 2003.
Posteriormente, en 2018, la etiqueta retornó a través de corners comerciales en las sucursales de Falabella. No obstante, esa etapa concluyó de manera definitiva cuando la cadena chilena resolvió retirarse del país.
En esta nueva etapa junto a Grimoldi, la compañía busca afianzar una red comercial sustentable en el país, combinando locales presenciales en paseos comerciales con el comercio electrónico para potenciar su presencia federal.


