En la apertura del Congreso Maizar 2026, que se desarrolla en Buenos Aires, el presidente de la Asociación de Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), Federico Zerboni, valoró los avances del Gobierno en materia económica, pero advirtió que “necesitamos acelerar ese cronograma para poder llegar a retenciones cero en el menor tiempo posible y que esto sea por ley”.
En ese marco, el dirigente reclamó que la reducción de derechos de exportación sea más rápida y que vaya acompañada por un alivio en la presión impositiva de provincias y municipios.
Reconocimiento a las medidas económicas, pero con reclamos
Durante su discurso, que se produjo antes de las exposiciones del ministro del Interior, Diego Santilli, y del secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, Zerboni sostuvo que el Gobierno “está dando pasos clave” en la estabilización macroeconómica.
En ese sentido, destacó la unificación del tipo de cambio, el equilibrio fiscal, el impulso de inversiones a través del RIGI y del RIMI, y la eliminación de trabas burocráticas y cupos de exportación.
Sin embargo, al referirse específicamente a las retenciones, si bien valoró la reciente baja de 2 puntos en trigo y cebada y la presentación de un esquema de recortes graduales para el resto de los cultivos hasta 2027, donde el maíz tendría rebajas trimestrales para alcanzar 1 punto porcentual en un año, consideró que “el proceso tendría que ser más rápido”.
“Si bien este es el camino correcto, necesitamos acelerar ese cronograma para poder llegar a retenciones cero en el menor tiempo posible y que esto sea por ley. Esperamos que la mejora de las cuentas fiscales lo permita”, remarcó Zerboni.
Alivio impositivo y consenso fiscal
El titular de Maizar también reclamó una baja de la carga tributaria subnacional. Afirmó que “es indispensable un consenso fiscal entre Nación, provincias y municipios”, y cuestionó que “cada punto de rebaja de retenciones se lo lleven aumentos en los impuestos inmobiliarios rurales o en tasas municipales que no prestan ningún servicio”, advirtió.
En esa línea, pidió reducir la presión impositiva provincial y municipal para que las mejoras en los derechos de exportación se traduzcan efectivamente en competitividad para la cadena maicera.
Potencial productivo y valor agregado
Al analizar la situación productiva, Zerboni consideró que Argentina aún está lejos de su potencial en la cadena del maíz. Planteó que la responsabilidad del sector no es solo producir más granos, sino “transformarlos en carnes, lácteos, huevos, etanol, y centenares de insumos que utilizan las más variadas industrias”, enfatizó.
“Por eso vamos a trabajar para que se apruebe en el Parlamento una ley de biocombustibles moderna y leyes que nos permitan industrializar más en origen, generando desarrollo y arraigo en el interior del país, exportar mucho más valor agregado con trabajo argentino”, subrayó.
Crítica a la incertidumbre política
Zerboni también apuntó contra la inestabilidad política y su impacto en las decisiones de inversión. Señaló que el sector “no puede seguir escuchando la frase que dice ‘hay que esperar dos años a ver qué pasa en la próxima elección’”.
“Así no hay inversión sustentable, no hay futuro”, sentenció, al tiempo que advirtió que “el mundo está acostumbrado a vernos desperdiciar oportunidades como si no las viéramos o no las valoráramos”.
En esa línea, planteó el interrogante que, según dijo, atraviesa al sector: “La pregunta que hoy nos convoca es, ¿nos vamos a subir todos al tren o algunos vamos a verlo pasar una vez más?”, interpeló.
El rol del maíz en el desarrollo federal
Por su parte, el presidente de esta edición del Congreso Maizar, Ramiro Costa, destacó la importancia estratégica de la cadena maicera y recordó que “durante muchos años hablamos del potencial, y el maíz es uno de los cultivos que mejor representó eso: potencial productivo, tecnológico, industrial, exportador, científico”, describió.
“La discusión ya no pasa por demostrar que podemos, porque ya lo hemos hecho. No hablamos de la teoría, porque este año estamos superando las 60 millones de toneladas. Por eso el desafío es apuntar a más, a lograr diferentes resultados”, sostuvo.
Costa aseguró: “Estamos convencidos de que podemos generar más empleo e inversiones, transformación local, más exportaciones con arraigo y desarrollo local”. Y agregó que, cuando se habla de maíz o soja, se habla también de “carne, leche, huevos, biocombustibles, maquinaria, protección de cultivos, de la industria alimenticia, de la ciencia y la tecnología”, enumeró.
“Por eso, el maíz y el sorgo representan actividades con la posibilidad de integrar tanto la producción como la innovación, la industria y el desarrollo federal”, concluyó el presidente del Congreso.




