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Maduro quedó preso en una cárcel de Brooklyn

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quedó preso este sábado a la noche en una cárcel de Brooklyn. Fue trasladado al Metropolitan Detention Center, tras llegar a Manhattan en helicóptero. Previamente, el dictador fue formalmente procesado en una instalación federal vinculada a la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA): enfrentará un juicio como narco, entre otros cargos.

Una caravana de vehículos policiales escoltó a Maduro desde el helipuerto hasta las instalaciones del único centro penitenciario federal del estado, que alberga a 1.200 delincuentes y es conocido como “el infierno en la tierra” por las condiciones que ofrece.

La cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca publicó un video que mostró a Maduro durante su traslado.

“Arrestado y escoltado”, afirmó en la red social X la cuenta Rapid Response 47 encima del video, en el que se ve al mandatario con un buzo negro con capucha, caminando por un pasillo con una alfombra azul que lleva la inscripción “DEA NYD”.

En el video, Maduro parece desearle a alguien “¡Buenas noches! ¡Feliz Año Nuevo!”.

El dictador venezolano llegó a la ciudad en un helicóptero que aterrizó en una zona a orillas del río Hudson, cerca de la calle 31, en el lado oeste de Manhattan, tras haber sido trasladado previamente en un avión militar a un aeropuerto del norte del estado.

Maduro, acusado formalmente en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que este sábado hizo pública una acusación sustitutiva en ese mismo Tribunal, afrontará cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas automáticas.

El avión militar Boeing 757 que lo transportó desde Guantánamo junto a su esposa Cilia Flores, había aterrizado en las últimas horas de la tarde en la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, tras haber sido capturado en la madrugada por fuerzas especiales estadounidenses en un sorpresivo y preciso operativo en Caracas.

En el aeropuerto militar lo esperaban decenas de agentes de distintas agencias federales, entre ellas el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la DEA. Con temperaturas cercanas a los dos grados bajo cero, el mandatario descendió del avión esposado y fue trasladado bajo custodia en helicóptero hacia Manhattan. Una hora se demoraron los agentes en bajar a Maduro del avión después del aterrizaje. 

El descenso del depuesto presidente a suelo estadounidense fue seguido en vivo por los canales de noticias locales, que desde temprano aguardaban con sus helicópteros en las inmediaciones del aeropuerto para realizar su transmisión. La figura de Maduro apenas pudo distinguirse, ya que había caído la noche en Nueva York y la pista de aterrizaje no había sido iluminada.

El Metropolitan Detention Center

El MDC es un recinto en el cordón industrial de Nueva York, junto al paseo marítimo del barrio de Brooklyn. Se abrió en los años noventa después de que en 1988 se propusiera un nuevo Penal debido a la sobrepoblación que aquejaba, ya entonces, al Metropolitan Correctional Center (MCC). Se buscaba que esa nueva unidad federal, el MDC, pudiera albergar a mil detenidos.

La idea inicial era que allí transitaran la detención posterior al arresto aquellas personas que se enfrentarían luego a un juicio en tribunales federales de Manhattan o Brooklyn, o bien algunos pocos que cumplieran condenas cortas luego de ser juzgados. Pero con los años, en cambio, el MDC pasó más bien a ser noticia por los presos ilustres -uno de ellos aparecido muerto en su interior- y también por las denuncias sobre malas condiciones, según denunciaron reclusos, familiares y ONG.

En los últimos años, la población oscila entre los 1.200 y los 1.600 detenidos. Cuenta con instalaciones al aire libre para la realización de actividades recreativas, una unidad médica propia con consultorios y una sala dental. Además, una biblioteca y programas educativos.

Pero lo que trascendió, casi desde los inicios, fue la violencia sin freno, el tráfico interno de drogas y otros contrabandos, y la escasez de personal (que hoy se cifra en, aproximadamente, 500 empleados).

Los presos, por ejemplo, denuncian violaciones como confinamientos prolongados, la prohibición de salir visitas o de salir de sus celdas, de recibir llamados, ducharse o hacer ejercicios. Desde 2021, al menos cuatro reclusos se suicidaron allí. En junio de 2024, un preso de 37 años murió apuñalado; un mes después fue el turno de otro recluso, también herido en una pelea.

El Penal también fue criticado por la respuesta de su dirección a los distintos problemas de infraestructura que enfrenta desde hace años y también a la pandemia de Covid.

En 2019, un corte de electricidad en las instalaciones duró una semana y provocó malestar entre los reclusos, que aducían sufrir frío extremo, y generó preocupación en los organismos federales de control. En marzo de 2020, la cárcel tuvo al primer preso del sistema federal norteamericano que dio positivo por Covid.

Pero había un problema a considerar en las cortes neoyorquinas: el MCC, el anterior Penal Federal de la ciudad, había cerrado sus puertas en agosto de 2021, debido a las condiciones de esa cárcel que se conocieran luego de que allí apareciera muerto Jeffrey Epstein, el magnate estadounidense condenado por pedofilia y otros delitos, cuyo escándalo continúa resonando en la sociedad y la política norteamericana.

La esposa de Epstein, Ghislaine Maxwell, cumple condena en el MDC, como también otras figuras mediáticas que han sido condenadas por distintos delitos federales.

En la lista de internos reconocidos se encuentran los raperos R. Kelly y Sean “Diddy” Combs, el estafador de criptomonedas Sam Bankman-Fried (con fraudes comprobados por al menos tres billones de dólares), el fundador de la secta sexual NXIVM Keith Raniere y el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández Alvarado, que el 1° de diciembre pasado dejó la cárcel indultado por Trump.

Todos ellos son considerados, tal como desde este sábado Maduro y su mujer Cilia Flores, presos de alto perfil.

Otro interno reconocido es Luigi Mangione, el joven que asesinó a Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare. Y Rafael Caro Quintero, del cártel de Guadalajara, espera allí el inicio de su juicio.

Un exasesor de Trump, Michael Cohen, que también pasó por el sistema federal de prisiones norteamericanas, se refirió a las condiciones en que Diddy Combs pasaba sus días en la MDC. “Se despierta en una cama de acero con un colchón de 3,8 cm, sin almohada, en una celda de 0,9 por 1,5 metros que, les aseguro, es repugnante”. Otros testimonios hablaban de falta de calefacción. Un frío del infierno.

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