Mauricio Macri siguió de cerca y avaló la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete de Javier Milei, a pesar de no haber participado de las conversaciones formales con la Casa Rosada.
El ex presidente fue informado desde el fin de semana sobre la evolución de las negociaciones a través de distintos emisarios que lo mantuvieron al tanto del diálogo entre el Gobierno y el dirigente del PRO.
Ese seguimiento permanente tuvo un último capítulo minutos antes de que Santilli ingresara a la Quinta de Olivos para reunirse con el presidente Javier Milei y con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Macri llamó personalmente a Santilli cuando éste ya se dirigía hacia la residencia presidencial. La conversación ocurrió instantes antes de que el ex vicejefe de Gobierno porteño cruzara el acceso a Olivos.
El propio Macri confirmó ese contacto a través de su cuenta de X poco después de oficializarse el nombramiento: “Hoy hablé con @diegosantilli previo a su reunión con el presidente. Me dijo que iba a ser designado como nuevo jefe de Gabinete. Celebro esa decisión. Confío en que ayude a fortalecer el cambio, a recuperar un poco de la tranquilidad que necesita el país y a permitir que las reformas económicas avancen lo antes posible”, remarcó.
Santilli llegó a la residencia presidencial a las 19.20. Del otro lado lo esperaban Milei y Karina Milei para terminar de cerrar los detalles políticos de su incorporación al Gabinete nacional, luego de la renuncia presentada por Manuel Adorni.
El respaldo político de Macri
Durante esa conversación telefónica, Macri le transmitió a Santilli un mensaje explícito de apoyo para la etapa que estaba por comenzar, manifestándole que esperaba que pudiera “ayudar a fortalecer el cambio” y también “restablecer algún orden en la Jefatura de Gabinete”, un área que quedó en el centro de la escena política tras la salida de Adorni.
El ex presidente siguió con atención todo el proceso que desembocó en la designación. Durante los últimos días recibió información permanente sobre el estado de las conversaciones y sobre las alternativas que evaluaba la Casa Rosada para cubrir una función considerada estratégica dentro del Gobierno.
En ese marco, el llamado previo al ingreso a Olivos fue interpretado como un gesto político y personal hacia uno de los dirigentes con los que Macri mantiene una relación de mayor confianza dentro del PRO.
Santilli integró históricamente el círculo más cercano del ex mandatario y fue uno de los principales referentes del macrismo en la provincia de Buenos Aires, lo que refuerza la lectura de ese respaldo en la antesala de su desembarco en el Gabinete nacional.
Una jugada en medio de una etapa compleja
La conversación también reflejó la expectativa de Macri respecto del papel que deberá desempeñar el nuevo jefe de Gabinete en una etapa política compleja para el oficialismo, que busca recomponer la coordinación interna del Gobierno y fortalecer su capacidad de negociación con el Congreso.
En los próximos meses, el Ejecutivo deberá afrontar debates legislativos de alta sensibilidad, por lo que la Jefatura de Gabinete aparece como un área clave para ordenar la gestión y articular acuerdos políticos.
La reunión en Olivos terminó de formalizar una decisión que se había acelerado durante las horas previas y que fue monitoreada con atención tanto dentro del Gobierno como en el PRO.
El hecho de que Macri estuviera informado desde el fin de semana y decidiera comunicarse personalmente con Santilli inmediatamente antes de la reunión definitiva con Milei constituye un dato político relevante: muestra el seguimiento que hizo del proceso y el respaldo que eligió expresar en el momento previo a que uno de sus principales dirigentes asumiera la responsabilidad de coordinar el funcionamiento del Gabinete nacional.
Negociaciones reservadas y cierre en Olivos
Con ese llamado concluyó una secuencia que se había iniciado varios días antes, con contactos reservados y emisarios que mantuvieron al tanto al ex presidente sobre cada movimiento.
Esas negociaciones, terminaron definiendo el nombramiento de Santilli como jefe de Gabinete de Javier Milei.
Minutos después de la conversación telefónica con Macri, el dirigente ingresó a la Quinta de Olivos, donde el presidente y Karina Milei terminaron de cerrar su incorporación al Gobierno y dieron por concluido el proceso que lo llevó a ocupar uno de los cargos más importantes de la administración nacional.


