El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó como “un error estratégico” la decisión de Donald Trump de volver a aplicar aranceles a las importaciones brasileñas y alertó que la política comercial de Estados Unidos terminará perjudicando a ambos países.
En una columna publicada en un influyente diario estadounidense, Lula fue tajante: “América Latina no necesita portaaviones rondando sus aguas ni castigos tarifarios, lo que nos falta son socios confiables y predecibles”, advirtió.
En ese marco, el mandatario brasileño desafió directamente a Trump y sostuvo que “nadie nos derrotará con mentiras”, al rechazar los argumentos utilizados por la Casa Blanca para justificar los nuevos gravámenes.
Impacto en la relación económica con Estados Unidos
Lula afirmó que los nuevos aranceles afectarán de lleno la relación económica entre Brasil y Estados Unidos y anticipó cambios en las cadenas de valor.
“En el mediano plazo, estos aranceles interrumpirán cadenas de suministros que hoy se encuentran densamente integradas, y las empresas brasileñas sustituirán proveedores norteamericanos por otros socios”, explicó.
El presidente brasileño sostuvo que la medida es injusta y equivocada, y que abre la puerta a una reconfiguración del comercio de Brasil con otros bloques y potencias, en detrimento de la histórica relación con Washington.
Críticas a la estrategia de Washington para la región
El jefe de Estado también apuntó contra la política de la Casa Blanca hacia el continente. “Esto dice mucho de la inconsistencia entre los intereses de Estados Unidos anunciados en su estrategia de seguridad nacional y las políticas que adopta en relación con el Hemisferio Occidental”, expresó.
En ese sentido, reiteró que “América Latina y el Caribe no necesitan portaaviones rondando sus aguas ni castigos tarifarios” y volvió a insistir en que lo que la región requiere son “socios confiables y predecibles”.
Además, Lula advirtió que mientras Estados Unidos se aísla comercialmente, otros países avanzan con propuestas para fortalecer los vínculos con América Latina, consolidando alianzas alternativas.
Al analizar el tablero global, consideró que “dividir el mundo en zonas de influencia y emprender proyectos neocoloniales en busca de recursos estratégicos constituyen gestos anacrónicos y retrocesos”, en una crítica directa a las lógicas de poder que aún dominan la geopolítica mundial.
Artigo do presidente Luiz Inácio Lula da Silva publicado neste domingo no jornal Washington Post
As tarifas dos EUA contra o Brasil são um erro estratégico
Há um ano, fui surpreendido pela publicação, em uma plataforma digital, de carta do Presidente Donald Trump que impunha… pic.twitter.com/GIGeFUy23e
— Lula (@LulaOficial) July 26, 2026
Defensa de la soberanía y respuesta a las acusaciones de Trump
En su artículo, Lula da Silva recordó que Brasil y Estados Unidos supieron tener una relación beneficiosa y madura, aunque remarcó que ese escenario cambió con la actual orientación de Washington.
“Hubo momentos en que Washington supo ser un socio a la altura de nuestros intereses”, señaló. Y lanzó: “Los intentos de imponer ataduras ideológicas a la asociación bilateral, o de instrumentalizarla para fines electorales, no se sostienen”.
El presidente brasileño también rechazó de plano las acusaciones de Trump para justificar los aranceles. “Las alegaciones del presidente Trump contra Brasil, en su intento de justificar los aranceles, son infundadas”, remarcó.
Y fue más allá al defender la regulación sobre plataformas digitales: “La libertad de expresión no es carta blanca para la criminalidad en las plataformas de redes digitales, no vamos a dejar de proteger a nuestras familias y a nuestros niños contra la codicia de un puñado de tecno-oligarcas”, enfatizó.
Reciprocidad, cautela y llamado al diálogo
Lula subrayó que Brasil respeta la soberanía de las demás naciones y espera el mismo trato de sus socios, en una clara alusión a Washington.
“La reciprocidad es la base de toda relación entre naciones y tenemos mecanismos apropiados para asegurarla”, señaló, dejando abierta la posibilidad de responder a las medidas estadounidenses con acciones propias.
No obstante, el mandatario es consciente de que distintos sectores productivos de Brasil ya manifestaron que no apoyan una escalada comercial, por el riesgo que implicaría para el comercio bilateral y las inversiones.
En paralelo, Lula reiteró su disposición al diálogo, pero marcó un límite nítido frente a las presiones externas. “Estamos listos para continuar dialogando de manera abierta y constructiva, como lo requiere la relación entre dos países como Brasil y Estados Unidos. Pero el destino de Brasil compete solo a los brasileños, sin interferencia externa ni subordinación”, concluyó.


