En plena cumbre del G20 de Finanzas en Asheville, y tras los elogios públicos del secretario del Tesoro Scott Bessent al programa de ajuste, el ministro de Economía Luis Caputo aseguró que “la Argentina se transformó en un ejemplo para el mundo” mientras defendía la política económica del gobierno de Javier Milei.
Distendido, desde una terraza del hotel Omni Grove Park, el jefe del Palacio de Hacienda sostuvo que la Argentina “es un leading case” que “se hizo y se creció”, y se apoyó en sus conversaciones informales con Kristalina Georgieva (FMI), Ajay Banga (Banco Mundial) y el propio Bessent para reforzar esa idea de éxito oficial.
El “ejemplo” que Caputo ve en el ajuste argentino
Caputo insistió en su relato triunfalista: “La Argentina es un leading case. Eso lo dicen todos. Lo dijo incluso Bessent. Es algo bastante único. Muchos países tienen el problema del déficit, lo reconocen, pero es como que no se animan a hacer lo que se hizo en la Argentina. Y la prueba de Argentina es muy buena, porque se hizo y se creció”, argumentó, presentado al ajuste como modelo exportable.
El ministro fue orador principal en la sesión sobre crecimiento global y luego compartió la cena oficial con Bessent, Jamie Dimon (presidente del JPMorgan) y representantes de Italia, Francia, Japón y Polonia, escenario que utilizó para reforzar su libreto sobre las supuestas “consecuencias” virtuosas del plan económico.
En ese marco, relató: “En la cena conté las consecuencias de nuestro programa económico. Rafael Di Tella, un economista argentino muy reconocido en Harvard, recuerda que todos estudiamos que cuando hacés un ajuste, se genera una recesión fuerte. Y eso no pasó. Y eso lo marco siempre como la diferencia casi más importante de lo que nos tocó hacer. Que por primera vez la Argentina, heredando una situación económica terminal, no violó contratos, ni se dedicó a hacer planes bónex, ni corralitos, ni defaults, ni confiscaciones”, sostuvo, ubicando al actual gobierno como una excepción histórica.
Elogios externos y liderazgo de Milei, según el ministro
Consultado por los elogios de Bessent al ajuste y al liderazgo de Javier Milei, Caputo negó cualquier sorpresa y volvió a subrayar la sintonía con los funcionarios de Estados Unidos: “No. Es lo que piensa. De hecho, ayer salió en la mesa, entre todos. En la cena salió ese tema, porque no recuerdo si fue Jamie Dimon que comentó ‘qué impresionante el trabajo que están haciendo’”, explicó.
Y detalló la escena con nombres propios para reforzar la imagen de respaldo político y financiero internacional: “Estaban Bessent, Dimon, el ministro de Francia, la ministra de Japón, y el ministro de Italia y el de Polonia, y Larry Kudlow. Y salió este tema porque y Bessent enseguida se largó con todo, lo mismo que dijo ahora. Y él lo ve realmente así, él ve que nuestro presidente fue un factor clave”, remarcó, colocando a Milei como pieza central del ajuste.
Relación con el FMI y promesas de cumplimiento de metas
Caputo también se ocupó de exhibir su sintonía con la cúpula del FMI. Recordó que Kristalina Georgieva fue clave en la concesión de dos waiver por el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas, y describió así el vínculo: “Estuvimos hablando mucho con Kristalina Georgieva y con Dan Katz (director adjunto del FMI). De hecho, siempre nos ponen como ejemplo. Realmente ellos no tienen ninguna preocupación por la Argentina. En Estados Unidos son optimistas, desde el Tesoro, el Fondo…”, afirmó, recostando la validación del plan en Washington.
Cuando se le preguntó si los organismos le consultan por los créditos en mora, la respuesta fue tajante: “No, cero. Créeme, ni siquiera una pregunta, nada. Ni Georgieva, ni Katz, ni Ajay Banga, ninguno”, buscó despejar cualquier sospecha de inquietud de los acreedores sobre la situación financiera local.
Sobre la dinámica del vínculo con la titular del Fondo, Caputo relativizó la necesidad de reuniones formales: “No, tenemos un diálogo constante con Georgieva. A veces hacemos reuniones más formales, y otras no, porque a veces son más formales por juntarnos con grupos, pero ellos están totalmente al tanto y siguen todo, y se sienten muy cómodos con que estamos haciendo las cosas correctas”, aseguró, reforzando la idea de respaldo político del organismo.
El “mejor G20” para Caputo y la Argentina como vidriera
Al analizar el encuentro, el ministro no ahorró superlativos: “Fue tal vez el mejor G-20 que me haya tocado venir, porque los temas fueron muy relevantes. Crecimiento, inteligencia artificial, la regulación, todos los temas que realmente estamos atacando y llevando a cabo en la Argentina”, opinó, alineando la agenda global con el programa oficial.
Destacó, además, la presencia del sector privado en esta cumbre y aseguró que eso le dio un plus: “Después hubo otra cosa que también lo diferenció con respecto a otros G-20, que es la primera vez que invitan al sector privado. Eso estuvo muy bueno, no había pasado nunca. Y está bueno ver la visión de los líderes del sector privado en las diferentes áreas. Así que eso le agregó valor también”, dijo, ubicando a la Argentina en un foro más corporativo.
Caputo insistió en que el encuentro sirve para colocar en vitrina la experiencia local: “Es que se pone muy en perspectiva lo que ha hecho el país. A mí me pusieron, por ejemplo, como orador principal en la sesión de crecimiento porque justamente una de las cosas que sorprende en el mundo es lo que se hizo en la Argentina y que eso generó crecimiento. Y hoy eso es debate a nivel mundial, porque hay muchos países que tienen déficit y no se animan a hacer lo que hizo este gobierno”, subrayó, repitiendo la fórmula del ajuste como “caso testigo”.
Volvió sobre esa idea central cuando le preguntaron explícitamente si la Argentina es un leading case: “Absolutamente, la Argentina es un leading case. Eso lo dicen todos. Lo dijo incluso (Scott) Bessent. Es algo bastante único. Y muchos países tienen el problema del déficit, lo reconocen, pero es como que no se animan a hacer lo que se hizo en la Argentina. Y la prueba de Argentina es muy buena. porque se hizo y se creció”, reiteró, sin matizar su diagnóstico.
Geopolítica, Medio Oriente y la visión de Caputo sobre Trump
Respecto de su encuentro formal con Scott Bessent, Caputo explicó que aprovechó la charla para pedirle su mirada sobre el escenario internacional: “En la cena del G-20, ya habíamos hablado bastante de la situación en la Argentina, incluso después estuvimos también un rato largo a solas. Entonces, en la reunión formal de hoy, (por ayer) yo aproveché para preguntarle sobre geopolítica. Cómo ve la situación global, como es el impacto del conflicto en Medio Oriente. Estados Unidos es parte central de la solución para este shock externo”, detalló.
Consultado sobre cuál sería la principal preocupación de la administración Trump respecto de la Argentina, Caputo apeló otra vez a la ausencia total de alarmas que él percibe en Washington: “No, creéme. No están preocupados por nada”, respondió, pese a las preguntas sobre inflación, morosidad crediticia, déficit y crecimiento.
Metas del FMI, recaudación y promesas sin dudas
Ya sobre el acuerdo con el FMI, el ministro negó que existan temores por la próxima revisión: “No”, contestó cuando se le consultó si el organismo tenía alguna inquietud específica.
En la misma línea, desestimó riesgos vinculados al superávit fiscal y a la recaudación tributaria: “No. La recaudación está levantando. Los últimos dos meses levantó”, sostuvo, atribuyendo a ese repunte la tranquilidad con la que dice encarar la revisión técnica.
Ante la pregunta concreta sobre si el Gobierno cumplirá las tres metas del acuerdo en la próxima evaluación del organismo, Caputo se mostró categórico: “Sí, sí. Vamos a estar cumpliendo las metas sin problemas”, afirmó, nuevamente sin expresar dudas ni condicionamientos.
Agenda internacional y regreso a Buenos Aires
Tras cerrar su participación en la segunda sesión del G20 de Finanzas, Caputo adelantó que será parte de la Argentina Week en París y de la Asamblea del FMI en Bangkok, dos nuevos escenarios donde el ministro planea seguir montando su discurso de la Argentina como “ejemplo” ante el mundo.
Anoche, el titular de Economía se subió a un vuelo comercial para regresar a Buenos Aires, luego de una gira en la que aseguró que “no están preocupados por nada” y que la Argentina es “un leading case” del ajuste que, según su propia versión, se hizo y se creció.


