El titular de UTHGRA, Luis Barrionuevo, reapareció públicamente y lanzó duras acusaciones contra el ministro de Salud, Mario Lugones, al denunciar que el sistema de obras sociales atraviesa un momento crítico por falta de respuestas oficiales.
Al apuntar contra la inacción del gobierno nacional, el dirigente sindical no ahorró calificativos. “Son inconscientes o se hacen los boludos”, lanzó el referente gastronómico, recordando además su antiguo vínculo societario con el funcionario en el Sanatorio Güemes.
Para fundamentar su reclamo, comparó el presente con su gestión como interventor del INOS durante la década de 1990, época en la que los gremios debían socorrer económicamente a sus prestadoras. Según remarcó, las organizaciones están otra vez obligadas a utilizar recursos propios para sostener la cobertura médica de sus afiliados.
El impacto de los costos y la caída de ingresos
En ese marco, el dirigente puso la lupa sobre el costo de los insumos y tratamientos. “El negocio que hay de los laboratorios y de las droguerías es sideral. Nos están fundiendo”, afirmó.
El gremialista explicó que el desequilibrio financiero responde al combo entre la suba de prestaciones, la pérdida del poder adquisitivo salarial y la baja del empleo registrado. “Estamos en una crisis terminal de la salud, muy mal”, insistió.
Frente a este escenario, desafió al propio titular de la cartera sanitaria a tomar el control operativo de las entidades. “Acá tenés las llaves, manejá vos la obra social del gastronómico”, expresó, sugiriendo que todos los gremios deberían ceder la administración al Estado nacional.
Para ilustrar el descalabro financiero, reveló que su sindicato debió prestarle 10 millones de dólares a la obra social para evitar el corte de servicios, monto que luego fue condonado. Finalmente, advirtió que de no mediar soluciones de fondo, el quebranto del sistema de salud terminará arrastrando a las propias estructuras sindicales.


