En una decisión que vuelve a cruzar la frontera entre gestión y redes sociales, el presidente Javier Milei compartió desde su cuenta de X una serie de mensajes que ponen en duda la denuncia por intento de feminicidio en Bolivia contra el consultor político Fernando Cerimedo, su exasesor en campañas electorales.
La intervención de Milei se produjo mientras en Balcarce 50 buscan despegar al Gobierno del consultor y remarcan que “no existe actualmente ningún vínculo institucional” con él dentro de la estructura oficial.
El respaldo virtual a la línea de defensa de Cerimedo
El mandatario difundió en X publicaciones de dirigentes y referentes libertarios que cuestionan la versión de Nadia Beller, expareja de Cerimedo, y relativizan la forma en que se produjo el ataque. Entre los posteos replicados aparecen mensajes de la diputada nacional Lilia Lemoine y del militante libertario Fran Fijap, todos alineados con la hipótesis de la defensa del consultor.
La causa tiene a Cerimedo detenido en Santa Cruz de la Sierra tras el ataque contra Beller, quien recibió tres disparos y sobrevivió. La Justicia boliviana investiga el episodio como un intento de feminicidio y el consultor permanece preso mientras avanza el proceso, en el que en los últimos días se incorporaron mensajes que la Fiscalía considera comprometedores.
En ese contexto, Milei eligió compartir contenidos que ponen el foco sobre la credibilidad de la víctima y siembran dudas sobre el ataque, rompiendo con la postura más cautelosa que hasta ahora mantenía el Gobierno y reinstalando el caso en la arena de la disputa política argentina.
Los mensajes de Lilia Lemoine y la comparación con el caso Cristina Kirchner
A pesar de la gravedad de la denuncia, el Presidente replicó mensajes que coinciden con el relato de la defensa de Cerimedo y cuestionan la versión de Beller. Una de las primeras en marcar esa línea fue la diputada Lilia Lemoine, muy cercana a Milei, quien además aprovechó para poner en duda el intento de magnicidio contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En uno de sus posteos, Lemoine escribió: “Los sicarios estudiaron en la Academia para Copitos ‘Montiel’. No sé nada de Cerimedo hace bocha. Pero veo a la mina y muero de risa”. La referencia apuntó a Fernando Sabag Montiel, quien en 2022 intentó dispararle en la cabeza a la entonces vicepresidenta y fue condenado a 10 años de prisión por su participación en el ataque, comparación con la que la diputada buscó desacreditar la denuncia actual.
Luego, la legisladora sostuvo en otro posteo que “el método es siempre el mismo: víctima + cámara + acusación a alguien del entorno de Milei + lágrimas a pedido”. Ese mensaje, que sugiere una construcción mediática dirigida a perjudicar al oficialismo, también fue replicado por el Presidente en su cuenta personal de X.
“El método es siempre el mismo: víctima + cámara + acusación a alguien del entorno de Milei + lágrimas a pedido.” https://t.co/VKlS0OmE1M
— Lilia Lemoine 🍋 (@lilialemoine) August 20, 2026
Milei compartió además un texto que ponía en cuestión la propia gravedad del ataque contra Beller. “Cuatro balazos. Y se cura con curitas. No eran sicarios. Eran los copitos”, señalaba la publicación, en una línea que ironiza sobre las heridas y relativiza la violencia denunciada.
La “opereta boliviana” y el rol de Evo Morales
A esa serie de posteos se sumó otro del militante libertario Fran Fijap, también amplificado por el Presidente. “Es una opereta boliviana manejada por el violín de Evo. Llamaron a la ambulancia antes del ‘atentado’. 6 minutos de diferencia: 8:34:10 llaman a la ambulancia y 8:39:53 le meten cuatro tiros”, escribió, aludiendo a la cronología del episodio y a los registros del llamado al servicio de emergencias, para instalar la sospecha de un armado político vinculado a Evo Morales.
La situación judicial de Cerimedo en Bolivia
Mientras se intensifica el ruido político en Argentina, la causa contra Fernando Cerimedo avanza en la Justicia boliviana. En su declaración ante los fiscales, el consultor negó haber participado en el ataque contra Nadia Beller y sostuvo que mantenía con ella solo un vínculo de amistad, rechazando además cualquier relación con los autores materiales de la agresión.
La investigación incorporó como prueba elementos vinculados a las comunicaciones del consultor. La Fiscalía sumó a la causa chats en los que aparece una conversación sobre la posibilidad de “eliminar” a Beller, aunque la defensa de Cerimedo cuestionó de plano la validez de esos mensajes y su utilización como evidencia dentro del expediente.
El impacto político de la intervención presidencial
La decisión de Javier Milei de involucrarse directamente en el caso agrega un componente político a una causa que tramita en Bolivia y que ya tiene implicancias en la agenda pública regional. Mientras la investigación judicial continúa y Cerimedo enfrenta una acusación calificada como grave por las autoridades bolivianas, el Presidente eligió amplificar contenidos que cuestionan la denuncia de Beller y relativizan la interpretación predominante sobre el ataque.
Esa postura personal del mandatario vuelve a tensionar la estrategia oficial, que busca establecer distancia institucional respecto del consultor detenido mientras se intenta contener el impacto político del caso en la Casa Rosada.


