Los colectiveros no se subieron a sus unidades

Por Francisco Pancho Calderón
Una vez más, el ciudadano de Paraná y área de influencia fueron defraudados por los colectiveros nucleados en UTA Entre Ríos. Es que el gremio anunció una cosa e hizo otra. Se informó que la medida de fuerza quedaba sin efecto por la intervención de los gobiernos provincial y municipal. Sin embargo, los choferes resolvieron continuar las asambleas hasta se deposite el dinero reclamado.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) Entre Ríos que había confirmado este domingo a la tarde que a primera hora de hoy se levantaba la retención de servicios llevada adelante desde el viernes, en virtud que desde el Gobierno de Entre Ríos y la Municipalidad de Paraná se garantizó cumplimentar con lo demandado por el sindicato.
Pero desde las 3.00 de la madrugada los choferes mantuvieron reuniones en la cabecera situada en calle 3 de Febrero y convocaron a una movilización en dicho lugar para las 10 de hoy, sin subirse a sus unidades.
UTA Entre Ríos se había comprometido en que: “Se procede a dejar sin efecto la retención de tareas y el servicio se reanuda a partir de las 00:00 horas del día lunes 10 de julio de 2023”. Una vez más, y van… los choferes desoyeron el mandato gremial y opusieron actitud no constructiva.
Los colectiveros argumentan que aún se está debiendo una diferencia de abril, una diferencia de mayo, un bono que quedó pendiente de 32 mil pesos, la diferencia de aguinaldo y la diferencia del sueldo que quedó ahora pendiente de este mes, no obstante ese comprensible pedimento los pasajeros quedan otra vez de rehenes.
Peor aún… el Sindicato había anunciado un “compromiso alcanzado con las autoridades de la provincia de Entre Ríos y de la ciudad de Paraná, quienes se han comprometido a realizar los aportes necesarios para garantizar el pago del incremento salarial en las empresas de Entre Ríos, en los mismos términos y en las mismas condiciones que las resueltas para el AMBA”, y ello significaba que los recorridos se retomarían desde el primer minuto de hoy.
Los choferes tienen sus razones justificables, entendibles, pero bien podían volver a subirse a sus colectivos y si no se cumplían recrudecer sus demandas dejando en claro quien o quienes tienen la culpa.
No… Primó la conducta de despreciar las necesidades de los miles de viajantes que precisan de ese servicio realmente esencial. Una vez más puede quedar remarcada la ineficiencia gremial o los incumplimientos patronales y la falta de coordinación, en especial comunicacional entre empresarios y quienes otorgan subsidios que sin ellos, no habría actividad empresarial ni fuente laboral para los trabajadores.