Lorena Villaverde no quiere quedarse sin el pan y sin la torta
La diputada Lorena Villaverde decidió retirar su renuncia a la Cámara baja, en lo que parece ser un reconocimiento de que las dificultades para validar su título como senadora nacional resultan, por ahora, insalvables.
La legisladora rionegrina de La Libertad Avanza había presentado su renuncia con la intención de asumir la banca que le correspondía por la minoría de Río Negro en el Senado. Sin embargo, en las últimas horas revirtió su decisión, por lo que su dimisión no será tratada en la sesión de mañana.
El retroceso se explica por la imposibilidad del oficialismo de conseguir los votos necesarios para sostener su designación en la Cámara alta. La semana pasada, durante la sesión preparatoria, su título fue remitido nuevamente a la Comisión de Asuntos Constitucionales, lo que complicó aún más el panorama.
A lo largo del día, distintas fuentes del bloque libertario reconocían que permanecer en Diputados era una alternativa real. “Es una opción”, deslizó una figura de peso en el espacio. “Quizás es lo mejor hasta que se expida Asuntos Constitucionales”, indicó otra voz vinculada al PRO. Finalmente, Villaverde optó por conservar la banca que ocupa desde 2021.
Sin el respaldo necesario —particularmente de los senadores radicales— para bloquear un eventual rechazo, la diputada decidió no arriesgarse. En el oficialismo interpretan la jugada como un intento por evitar un escenario adverso que pudiera dejarla fuera del Congreso.
La rionegrina tiene dos años de mandato por delante en la Cámara baja, donde ya es una figura conocida y donde —sostienen en el entorno libertario— no enfrentaría la misma exposición pública sobre sus cuestionamientos judiciales. Por eso, lo más probable es que espere la resolución de la Comisión de Asuntos Constitucionales antes de cualquier nuevo movimiento.
No obstante, la secuencia —su ingreso al Senado, la expectativa por su asunción y la posterior marcha atrás— dejó a Villaverde en una posición política debilitada. Así lo expresó un senador radical: “¿Cómo la proponés para presidir una comisión? Es imposible acompañarla. Es un papelón. Y peor si después quieren hablar de Ficha Limpia”.
La diputada, además, enfrentará un clima tenso: si en la sesión preparatoria se habilitan expresiones políticas, se descuenta que será uno de los ejes de las críticas por parte de la oposición.
En Unión por la Patria no ocultaron su postura. Una legisladora del bloque enumeró los cuestionamientos que, asegura, ya forman parte del debate interno: “Tiene todos los números: causas por narcotráfico, vínculos con Fred Machado, problemas con terrenos, ficha limpia, la visa de EE.UU. y encima se queda por los fueros. Más casta, imposible”.
Este miércoles a las 11, Lorena Villaverde volverá al recinto de Diputados. Lo hará sin el acompañamiento familiar que se vio días atrás en el Senado, pero rodeada por sus pares de La Libertad Avanza, con quienes —al menos por ahora— compartirá los próximos dos años de actividad legislativa.

