La relación cultural Paraná Santa Fe sumó un nuevo capítulo en la XXXII Feria del Libro de Santa Fe, donde las escritoras paranaenses Mariana Bolzán y Mara Rodríguez participaron de una mesa dedicada a la literatura producida en la capital entrerriana.
En diálogo con el público y junto a Matías Armándola, director de la Editorial de Entre Ríos, conversaron sobre el oficio de escribir, los temas que atraviesan sus obras y las formas posibles de hacer literatura desde y sobre el territorio.
La actividad, coorganizada por la Editorial Municipal Paraná (EMP) y los responsables de la feria santafesina, se inscribe en un programa de acciones que busca que autores que producen, piensan y escriben en estos territorios puedan compartir sus universos literarios en ambas orillas.
En ese marco, Mariana Bolzán y Mara Rodríguez protagonizaron una conversación abierta con el público en torno a sus escrituras, sus recorridos y las preguntas que plantea escribir desde una ciudad, un paisaje y una región determinada. Matías Armándola, uno de los autores de la reciente publicación “Paraná, 200 años de historia 1826-2026” editada por EMP, puso en diálogo recorridos de escritura atravesados por una misma geografía cultural.
Durante el encuentro, las autoras profundizaron sobre el oficio, los temas que aparecen en sus obras y las decisiones que implica construir una literatura situada.
Uno de los ejes centrales fue la relación entre literatura y territorio: qué significa escribir sobre el territorio, escribir dentro del territorio, escribir con el paisaje. Esa pregunta abrió un intercambio sobre las marcas del lugar en la escritura, la lengua y los modos de mirar, cuando el territorio deja de ser mero escenario.
Desde allí se discutió qué puede construir una literatura cuando no toma el territorio solamente como decorado, sino como una materia que también interviene en la narración y condiciona la mirada.
La conversación se extendió hacia el público, que intervino con preguntas y comentarios sobre las obras y sobre las posibilidades de construir una literatura propia desde el Litoral. En ese intercambio apareció una cuestión recurrente en la región: cómo dialogan ciudades, paisajes, ríos y experiencias compartidas entre quienes escriben a uno y otro lado del Paraná.
Una literatura que cruza el río
La participación de Bolzán y Rodríguez se inscribe en un vínculo cultural que Paraná y Santa Fe vienen profundizando durante este año. La XIV Feria del Libro Paraná Lee, realizada en agosto, tuvo a Santa Fe como ciudad invitada de honor en el marco del acuerdo “Dos ciudades, un destino”.
Ese acuerdo apunta a fortalecer el intercambio y la circulación de propuestas culturales entre ambas capitales, recordó la coordinadora de la Editorial Municipal Paraná, Marcela Pautaso, quien también participó de la actividad santafesina. El objetivo es consolidar una escena literaria regional que circule de una orilla a la otra.
Durante Paraná Lee se realizó una mesa de escritores santafesinos, con la participación de Analía Giordanino y Juanjo Conti, organizada por la Secretaría de Cultura de Santa Fe y Ediciones UNL. Allí se puso especialmente en valor la trama cultural compartida entre ambas orillas y la necesidad de generar más espacios de circulación para autores, libros y lectores.
En ese sentido, la presencia de Bolzán y Rodríguez en la feria santafesina no se reduce a una participación individual, sino que forma parte de una escena literaria regional que encuentra en las ferias del libro espacios concretos para encontrarse, reconocerse y ampliar sus públicos.
Dos novelas, dos territorios
Durante la conversación también hubo espacio para detenerse en las obras recientes de ambas autoras y el modo en que cada una trabaja con el territorio.
Mariana Bolzán llegó a la feria con “Horizonte de sucesos”, su primera novela, publicada por la Editorial de Entre Ríos tras obtener el Premio Literario Provincial Fray Mocho 2025, uno de los principales reconocimientos de la literatura entrerriana. La obra fue seleccionada entre más de treinta trabajos de una convocatoria federal por la originalidad del conflicto, el oficio narrativo y el trabajo sobre los detalles.
La novela está situada en el campo entrerriano y aborda el regreso de una mujer a una casa familiar que debe ser vaciada, convirtiendo ese trámite en un viaje hacia la memoria, los vínculos y aquello que permanece adherido a los lugares.
En ese relato, la relación entre paisaje, lengua y territorio ocupa un lugar central, marcando cómo el entorno rural condiciona tanto la memoria como las decisiones de los personajes.
Por su parte, Mara Rodríguez presentó su reciente novela “Un río de delfines rosados”, publicada por Contramar Editora y finalista en 2026 del Premio Hispanoamericano de Narrativa Las Yubartas. La obra se sitúa en la región de frontera entre Formosa y Paraguay y se construye alrededor de la memoria, el misterio y la desaparición de una amiga.
Ese relato está atravesado por el río y por una lengua que recupera inflexiones del habla litoraleña, haciendo del paisaje fluvial y del modo de hablar de la región un componente decisivo de la trama.
Así, las dos novelas llevaron a la mesa una pregunta que excede sus argumentos particulares: cómo se construye una literatura cuando el paisaje deja de ser decorado y empieza a formar parte de la lengua, de la memoria y de la imaginación.


