El debate por los resultados de las pruebas PISA abrió un sorpresivo frente interno en el oficialismo, con un cruce público entre la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el economista liberal Agustín Etchebarne, referente de la Fundación Libertad y Progreso.
Este martes por la tarde, el economista Agustín Etchebarne, quien días atrás fue anfitrión del presidente Javier Milei en el Summit Latinoamericano de la Fundación Libertad y Progreso, publicó un mensaje en redes sociales que encendió alarmas dentro del Gobierno nacional.
En esa intervención, Etchebarne afirmó: “La educación sigue para abajo, porque el Gobierno actual aún no logró cambiar el sistema. Es el mismo sistema que fue empeorando durante todo el kirchnerismo”.
Horas más tarde, la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello decidió responderle de manera directa y defender el rumbo de la gestión educativa de La Libertad Avanza.
“Agustín, la educación no sigue para abajo. Estamos logrando resultados y avances importantes en los aprendizajes fundamentales de todos nuestros chicos, en especial de los más vulnerables”.
En ese marco, la funcionaria amplió su explicación sobre el alcance de las pruebas PISA: “PISA se aplicó a mediados del año pasado a alumnos de 15 años. A esa edad, el impacto no es inmediato, como sí ocurre en el nivel primario”.
El comunicado oficial y la polémica por el kirchnerismo
La respuesta de Pettovello se alineó con el comunicado difundido horas antes por el Ministerio de Capital Humano, donde se reconoció la caída en los resultados respecto de 2022, pero se atribuyó el deterioro a “una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema”.
Tras la réplica de la ministra, Etchebarne bajó el tono y buscó aclarar su postura, destacando los avances en el nivel primario medidos por las evaluaciones nacionales.
“De acuerdo. Lo que digo es que las pruebas Aprender mostraron la mejoría en la primaria. Pero PISA, al ser de secundaria, lógicamente lleva un arrastre de décadas”.
Sin embargo, el economista volvió a insistir en la necesidad de una reforma de fondo en el sistema educativo argentino y reclamó la aprobación de un nuevo marco normativo.
“Aún necesitamos pasar la Ley de Libertad Educativa; creo que coincidimos en que requerimos un cambio total de sistema”.
Etchebarne niega buscar una polémica con Pettovello
Consultado luego sobre el cruce por las pruebas PISA, Etchebarne aseguró que su intención no fue chocar con la ministra ni abrir una grieta dentro del oficialismo educativo.
Explicó que no busca una confrontación personal, sino “simplemente resaltar que la reforma educativa es importante y urgente, reconociendo el gran trabajo que han hecho en alfabetización”.
En ese sentido, el director de la Fundación Libertad y Progreso subrayó la necesidad de avanzar con el proyecto oficial que impulsa Pettovello, aunque admitió las dificultades políticas del momento.
“Tiene que avanzar el proyecto de ley de la ministra, aunque entiendo que los tiempos políticos no permiten avanzar en todos los frentes al mismo tiempo”.
Etchebarne recordó además que la propuesta de reforma educativa no es ajena a la agenda de su propia organización y de otros académicos liberales que lo acompañan.
“El proyecto es del Gobierno. Hace algunos meses que se está trabajando y nosotros lo apoyamos porque coincide con lo que venimos proponiendo en la fundación, junto a Martín Krause y Edgardo Zablotsky”.
Qué propone la Ley de Libertad Educativa
El proyecto de Ley de Libertad Educativa (LLE) apunta a una transformación estructural del sistema, al plantear la derogación de la actual Ley Nacional de Educación N° 26.206 y la incorporación de nuevas modalidades y reglas de funcionamiento.
Entre otros puntos, la iniciativa propone habilitar nuevas formas de escolarización como el “homeschooling”, flexibilizando la obligatoriedad de la presencialidad, y avanzar hacia una mayor autonomía institucional para que las escuelas tengan más poder de decisión sobre los programas que dictan.
El texto también plantea introducir nuevos mecanismos de financiamiento para estudiantes, mediante sistemas de becas o asignaciones específicas, con el objetivo de ampliar la libertad de elección de las familias.
Otro eje central es la creación de Consejos Escolares de Padres, con facultades para participar de la conducción de las instituciones y, en casos extremos, intervenir en la remoción de directivos escolares.
Finalmente, la LLE impulsa la incorporación de exámenes nacionales de cierre para el nivel secundario, a modo de instancia de evaluación estandarizada para todo el país, entre otras medidas orientadas a modificar de raíz el funcionamiento del sistema educativo.


