Sin rodeos ni falsa modestia, Lamine Yamal habló de Messi y se metió de lleno en la disputa por el Balón de Oro. El joven delantero del Barcelona analizó el legado de Cristiano Ronaldo y Diego Maradona, pero reivindicó sus propios logros a una edad récord.
En una entrevista televisiva, el atacante español repasó a las leyendas que marcaron distintas épocas. “Ha habido grandes estrellas en el fútbol, jugadores históricos como Leo (Messi), Cristiano (Ronaldo), como Diego (Maradona), que yo no he podido ver”, explicó Yamal.
A partir de allí, trazó un paralelismo sobre su precoz irrupción en la élite mundial. Para el futbolista, casi nadie logró semejante cosecha siendo tan joven, salvo por una única excepción histórica.
“Pero yo creo que nunca tan pronto se había ganado tanto. Está el caso de Pelé, que sí que había ganado mucho. Pero recientemente, no”, manifestó.
Frente a las especulaciones sobre un posible conformismo prematuro, el extremo despejó cualquier duda sobre su mentalidad competitiva. “La gente tiene su pensamiento de que porque haya ganado a lo mejor en algún momento me relaje, y yo sé que tengo mil cosas que hacer para quedarme en la historia del fútbol”, sostuvo.
El atacante llega respaldado por su gran papel con España en el Mundial 2026, certamen donde su seleccionado venció por 1 a 0 a la Argentina, marcando el inicio del recambio generacional en la cima del deporte.
Contundente definición ante Mbappé
En la antesala de la premiación, el futbolista fue consultado sobre su competencia directa con Kylian Mbappé. Con absoluta franqueza, no dudó en colocarse un escalón por encima del francés.
“Mbappé y yo somos los dos mejores del mundo, pero creo que este año el Balón de Oro me lo merecería yo”, afirmó.
Con estas definiciones, el atacante demostró que no teme a la exposición mediática, respaldando sus ambiciones individuales con total seguridad en su rendimiento.
A la espera del veredicto final en la gala, Lamine Yamal dejó en claro que respeta a los ídolos del pasado, pero está decidido a construir su propio reinado sin pedir permiso.


