En una declaración aprobada en su última sesión del 2 de julio, el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) expresó su “profunda preocupación” por la compleja situación que atraviesa la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), en el marco de despidos y recortes presupuestarios.
El pronunciamiento se conoció luego de las recientes notificaciones de despidos, no renovaciones y falta de continuidad de contratos dentro del organismo, en un contexto generalizado de desfinanciamiento que golpea al Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.
En paralelo, el Gobierno nacional oficializó más de 170 despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica, lo que encendió nuevas alarmas en el sistema científico-tecnológico.
Funciones estratégicas de la CNEA
De acuerdo a lo establecido en la Ley 24.804, la CNEA tiene como principales funciones asesorar al Poder Ejecutivo Nacional en materia de política nuclear, desarrollar ciencia y tecnología en el área nuclear y promover la formación de recursos humanos especializados.
Asimismo, debe impulsar programas de desarrollo e innovación tecnológica y ejercer responsabilidades vinculadas a la gestión de residuos radiactivos, entre otras tareas consideradas estratégicas para el país.
“No es un hecho aislado ni un mero problema administrativo”
A través de la declaración de su Consejo Superior, la UNER advirtió que el debilitamiento de la CNEA no debe ser leído como un hecho aislado o un mero problema administrativo o presupuestario.
Por el contrario, subrayó que el deterioro de organismos estratégicos de este tipo “compromete capacidades soberanas en áreas críticas para el desarrollo nacional, la salud pública, la energía, la industria, la investigación científica, la formación de recursos humanos altamente calificados y la inserción internacional del país en tecnologías de alta complejidad”, remarcó la institución.
En esa línea, la declaración subraya que la Argentina “es uno de los pocos países emergentes que cuenta con desarrollos tecnológicos en este campo” y alerta que “renunciar o debilitar las capacidades en la materia, no solo nos obliga a integrarnos al conjunto de naciones subordinadas a los países centrales sino que constituye un renunciamiento a la soberanía científica y a un campo de desarrollo comercial inherente altamente competitivo a nivel internacional”, sentenció el Consejo Superior.
Vínculo con Cemener y el impacto en salud
El texto destaca que la UNER integra el Consejo Consultivo de la Fundación Centro de Medicina Nuclear y Molecular Entre Ríos (Cemener), definida como una “institución de alta relevancia sanitaria, científica, tecnológica y académica para la provincia y la región”, vinculada al diagnóstico, tratamiento, docencia, investigación y formación de recursos humanos en medicina nuclear.
En tal sentido, se remarca que las tecnologías nucleares aplicadas a la salud –entre ellas la producción y utilización de radioisótopos, radiofármacos, técnicas de diagnóstico por imágenes, radioterapia, medicina nuclear y desarrollos asociados– son “fundamentales para garantizar derechos vinculados a la salud, equidad territorial y el acceso a prestaciones de alta complejidad”, advirtió la universidad.
Pedido al Gobierno nacional y defensa de la soberanía tecnológica
En su declaración, el Consejo Superior de la UNER solicita “a las autoridades nacionales competentes que garanticen la continuidad de las capacidades científicas, tecnológicas, técnicas y operativas de la CNEA”.
Además, reclama que se “brinde información pública, clara y fundada sobre las decisiones adoptadas, las personas y áreas afectadas, sus impactos presentes y futuros”, y que se “habiliten instancias efectivas de diálogo institucional” en torno a la situación del organismo nuclear.
La universidad también insta a que se “adopten políticas claras, transparentes y sostenidas para preservar el sistema nuclear argentino como patrimonio estratégico de la Nación”, en línea con la defensa del sistema científico y tecnológico nacional.
Finalmente, la UNER reafirmó su compromiso “con la defensa de la universidad pública, la ciencia, tecnología, innovación, la salud pública, el desarrollo federal y la soberanía tecnológica de la República Argentina”, concluye el documento.


