En una jornada que en otros tiempos hubiese sido histórica, el Senado entrerriano dio media sanción a la Reforma Previsional mientras en Plaza Mansilla se desarrollaba una protesta con una participación menor a la esperada.
El resultado en la Cámara Alta es ultra satisfactorio para el oficialismo: se descuenta que en Diputados el Gobierno cuente con los votos necesarios para la sanción definitiva del proyecto.
La votación en la sesión especial fue inicialmente ajustada, pero terminó siendo más holgada por el voto afirmativo de la senadora Nancy Miranda. La otra legisladora peronista, Gladys Domínguez, ya había adelantado su acompañamiento a la iniciativa.
Desde el interior de Casa de Gobierno, la jornada se vivió con total normalidad. Empleados caminaban por los pasillos, llevando y trayendo papeles, mientras los funcionarios que no se tomaron vacaciones, permanecían en sus despachos como en un miércoles cualquiera.
Afuera, a la carpa de Agmer que lleva varias semanas instalada, se sumó la Multisectorial.
Durante toda la sesión del Senado sonó con fuerza una batucada. El ruido era importante y llamaba la atención de cualquiera que se acercara a la sede gubernamental.
La concentración fue, básicamente, de Agmer, con algunos militantes de ATE y otros tantos de organizaciones sociales y partidos de izquierda.
Entre los dirigentes presentes se destacaron los concejales justicialistas de Paraná, Luisina Minni y Sergio Elizar —este último ex secretario general de Agmer—, además de la ex ministra de Salud, Sonia Velázquez, y Marcelo Casaretto, que también se acercaron a la protesta.
También se pudo ver a Edgardo Masarotti protagonista de históricas marchas, quien fue uno de los sindicalistas impulsores de las protestas más calientes de las últimas décadas democráticas.
La Casa Gris se rodeó de fuerzas de seguridad, configurando una imagen de vallado y custodia que dio la sensación primaria de no ser necesaria para la magnitud de la movilización que se dio en Plaza Mansilla, aunque luego se suscitaron algunos cruces infecundos y fue necesaria su intervención para poner orden en la explanada.
¿UPCN? Ausente… Pero también no se vio tanta representación de otros movimientos sindicales o sociales. Igualmente, el Interior entrerriano no aportó su presencia, como si el empleado del Estado fuera solo paranaense.
Tal vez, el clima, el receso invernal, la Semi del Mundial FIFA, o ciertas “presiones” disuasorias impidieron que la movilización fuese masiva. No obstante, la esperanza se deposita en que la protesta logre otro grado de “presentismo” cuando se concrete el tratamiento en la Cámara Baja.


