La morosidad crediticia de familias y empresas volvió a subir en abril y ya afecta a 5,3 millones de personas con al menos un crédito impago por más de 90 días, el nivel más alto en más de dos décadas. El dato surge de un informe especial de la consultora 1816, elaborado en base al procesamiento de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU).
El trabajo se conoce a contramano de la expectativa oficial de una pronta recuperación del consumo y del crédito, y vuelve a encender una señal de alerta sobre la solidez del sistema financiero.
Para medir la irregularidad, la consultora tomó la deuda con un atraso de al menos 90 días, la denominada “Situación 3” en adelante en la clasificación del Banco Central.
La mora de las familias se multiplicó casi por cinco
Bajo esa métrica, la mora de las familias saltó del 11,5% en marzo al 12,0% en abril, detalló el reporte al que tuvo acceso iProfesional.
En paralelo, la mora de las empresas pasó del 3,1% al 3,3%, lo que llevó la irregularidad total del sector privado del 7,0% al 7,3% en apenas un mes.
Se trata de la decimoctava alza mensual consecutiva de la mora, un fenómeno que sigue batiendo récords de los últimos 20 años.
Para dimensionar la velocidad del deterioro, el informe recuerda que en octubre de 2024 la irregularidad de las familias era de apenas 2,5%. En solo un año y medio, “la morosidad se multiplicó casi por cinco”, aun en un contexto en el que el PBI mostró algunos signos de crecimiento.
A diferencia de lo observado en marzo, cuando el incremento había sido de 0,3 punto, en abril el proceso se aceleró a 0,5 punto. Este cambio de ritmo, advirtió la consultora, pone en duda que el pico de morosidad se alcance efectivamente en el segundo trimestre, como se especulaba inicialmente.
La crisis aparece como sistémica: de las 30 entidades financieras más grandes del país en términos de préstamos a familias, en 26 de ellas la mora subió durante abril, puntualizó el trabajo.
Golpe a bancos, fintechs y billeteras virtuales
En este contexto, el Gobierno lanzó un “kit de soluciones” a través del Banco Nación para atender a los deudores morosos, intentando contener el deterioro del crédito minorista.
Sin embargo, si los números de los bancos preocupan, el panorama en las entidades no financieras —fintechs y tarjetas de retail— es aún más crítico.
En ese segmento, la irregularidad alcanzó el 31,5% en abril. Jugadores clave que explican más del 50% de ese mercado, como Tarjeta Naranja y Mercado Pago, registraron subas en sus niveles de mora.
Este dato es relevante para el consumo masivo, ya que las entidades no financieras representan alrededor del 17% del total de préstamos a familias dentro del sistema.
Uno de cada cuatro tomadores de crédito está en mora
El impacto económico del fenómeno es profundo y condiciona el desempeño inmediato de la actividad.
De acuerdo con el análisis de 1816, hoy existen 5,3 millones de personas con al menos un crédito irregular —impago por más de 90 días— sobre un universo total de 20 millones de tomadores de préstamos.
En otras palabras, el 26,7% de los argentinos que tienen algún crédito en el sistema se encuentra en situación de mora.
La consecuencia directa es que ese grupo deja de ser “sujeto de crédito”, lo que limita severamente la posibilidad de que el financiamiento a las familias vuelva a funcionar como motor de la actividad económica, tal como ocurrió entre finales de 2024 y principios de 2025.
En línea con este deterioro, los datos preliminares de mayo sugieren que los préstamos privados en pesos volverán a caer en términos reales, marcando así el quinto mes consecutivo de retroceso.




