En la causa por homicidio de Cristian Díaz en Villa Lugano, la Justicia confirmó que Cristian “Pity” Álvarez está en condiciones de afrontar el juicio y desestimó el último intento de su defensa para suspender el proceso.
El fiscal Sandro Abraldes, a cargo interinamente de la Fiscalía General ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional N° 27, rechazó el pedido de suspensión al no encontrar argumentos jurídicos válidos.
De este modo, el creador de Intoxicados y Viejas Locas será juzgado por la muerte de Cristian Díaz, ocurrida en julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano, donde lo habría asesinado tras una discusión en plena vía pública.
En ese marco, la primera audiencia del debate fue fijada para el lunes 10 de agosto de 2026, dando inicio a un cronograma de once jornadas de juicio oral.
El intento de la defensa para frenar el juicio
La defensa de Álvarez había solicitado la suspensión de las 11 audiencias previstas por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 para agosto y septiembre, con el objetivo de frenar el avance del proceso.
El planteo se apoyó en la presunta existencia de recursos pendientes que, según invocaron, en virtud del artículo 353 del Código Procesal Penal de la Nación impedirían continuar con el juicio.
Abraldes consideró que ese argumento carece de sustento legal y remarcó que el debate oral es el ámbito adecuado para garantizar los derechos del imputado y dirimir las controversias entre las partes.
También subrayó que el artículo 353 se refiere a recursos propios de la etapa de instrucción y que su contenido no implica una prohibición automática de realizar el juicio oral.
Según la información difundida por el sitio institucional Fiscales, el representante del Ministerio Público Fiscal explicó que la existencia de una vía recursiva pendiente puede “obstar” a la fijación de la audiencia, pero se trata de una facultad jurisdiccional y no de una imposición legal, advirtió.
En esa línea, destacó que el tribunal ya había decidido reanudar el proceso y programar las audiencias, por lo que el juicio debe iniciarse conforme al cronograma establecido.
Los informes médicos y la capacidad para ser juzgado
El proceso contra Álvarez había sido suspendido en 2021 por motivos de salud y nuevamente en 2023, a partir de distintos informes médicos que cuestionaban su aptitud para afrontar el debate.
Sin embargo, un nuevo estudio del Cuerpo Médico Forense (CMF), junto con peritos de la defensa, concluyó que el músico presenta un “trastorno cognitivo leve”, pero conserva las capacidades necesarias para participar del juicio.
En palabras de los especialistas, el cantante “dispone de una reserva cognitiva para afrontar las distintas instancias que conforman el proceso penal”, aunque advirtieron que podrían darse fluctuaciones puntuales vinculadas a su cuadro.
A partir de este informe, el tribunal coincidió con la evaluación pericial y, en mayo de este año, resolvió retomar el proceso y fijar nuevas fechas de audiencia.
Así, se estableció que las audiencias se realizarán los días 10, 12, 14, 19, 24, 26 y 31 de agosto, y 2, 7, 9 y 14 de septiembre de 2026, todas ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29.
El crimen en Villa Lugano y las pruebas del caso
El homicidio de Cristian Díaz ocurrió la madrugada del 12 de julio de 2018 en Villa Lugano, cuando una discusión entre ambos derivó en que Álvarez extrajera un arma de fuego.
De acuerdo con la acusación, el músico le disparó en la cabeza; la víctima cayó al suelo y el imputado habría efectuado tres disparos más antes de darse a la fuga.
Tras varias horas de búsqueda, Álvarez se entregó en la comisaría de Villa Lugano, dependencia que llevaba adelante las actuaciones.
Minutos antes de presentarse, había hablado con la prensa y dijo que iba a aclarar lo sucedido, en una aparición que quedó registrada por cámaras de televisión.
El peritaje forense determinó que Díaz murió por “lesiones por proyectiles de arma de fuego en región cefálica y hemorragia interna”, confirmando la letalidad de los disparos recibidos.
En paralelo, la división Balística de la Policía de la Ciudad halló el arma homicida en un drenaje cercano a la torre 12, en la misma zona donde se produjo el crimen.
El análisis estableció que se trataba de una pistola Lorcin calibre .25, un modelo económico fabricado en Estados Unidos a mediados de los 90, conocido por sus múltiples fallas y accidentes al momento del disparo.
Los peritos indicaron que el arma presentaba varias huellas dactilares, aunque ninguna de ellas era lo suficientemente completa como para lograr una identificación positiva, según fuentes ligadas al expediente.


