En un operativo militar conjunto, la Fuerza Aérea Argentina llevó a cabo una prueba de un misil antiaéreo de última tecnología durante una serie de ejercicios en la localidad bonaerense de Mar Chiquita.
El disparo del sistema RBS 70 NG se concretó en el marco del ejercicio conjunto “Santa Bárbara”, maniobra que integra formalmente el plan de adiestramiento “Aquiles 2026”.
La actividad operativa tuvo como meta central entrenar a las unidades de defensa y comprobar el funcionamiento de los sistemas desplegados en el terreno.
Detalles del ejercicio militar en Mar Chiquita
El esquema “Santa Bárbara” respondió a las directivas del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la fuerza.
La práctica abarcó todas las etapas de una maniobra real: desde el alistamiento inicial y despliegue logístico, hasta el emplazamiento táctico, operación y posterior repliegue.
Durante la jornada, el Grupo 1 de Defensa Antiaérea activó a sus cuatro escuadrones operativos, provenientes de las brigadas aéreas IX, VI y V, junto a la dotación de la Base Aérea Militar Mar del Plata.
Simulaciones de ataque y derribo
El adiestramiento contempló la simulación directa de ataques aéreos contra diversos objetivos materiales fijados dentro del predio del Celpa II.
Para simular las incursiones enemigas en el espacio aéreo se empleó el Sistema de Armas E-312 Tucano, perteneciente a la III Brigada Aérea.
De esta manera, el personal militar completó una jornada intensiva de combate simulado y vigilancia en tiempo real.
Capacidades tácticas del misil RBS 70 NG
La fase culminante tuvo como eje al RBS 70 NG, armamento de corto alcance diseñado específicamente para neutralizar vectores hostiles.
El sistema se destaca por su mecanismo de guiado láser conocido como beam rider, mediante el cual el proyectil se desplaza siguiendo de forma automática el haz emitido hacia el blanco.
En cuanto a sus especificaciones, el dispositivo puede impactar objetivos a distancias de hasta 10 kilómetros y alcanzar una altitud de 5 kilómetros, con capacidad operativa en condiciones meteorológicas adversas.
El disparo representó un hito estratégico para la institución armada, al permitir validar el armamento en un entorno de práctica con munición real de combate.
Coordinación conjunta y recuperación operativa
La maniobra sumó la presencia de efectivos de la Armada Argentina y del Ejército Argentino, con el propósito de optimizar la interoperabilidad entre las filas castrenses.
En el terreno se fiscalizó la toma de decisiones críticas, la planificación táctica y la velocidad de respuesta ante el ingreso no autorizado de aeronaves en áreas restringidas.
La misión de estas unidades radica en interceptar y destruir amenazas antes de que logren vulnerar puntos estratégicos del territorio.
Para la conducción militar, la prueba en la costa atlántica marca un avance clave en la recuperación de la capacidad misilística tierra-aire y consolida la Defensa Aeroespacial Directa Activa.



Qué bueno, porque no se usó el pampa?