En una propuesta que unió Escuela Municipal de Canotaje y río Paraná con educación ambiental, el Municipio impulsó una jornada especial de limpieza de la costa durante el horario de clases.
La actividad combinó el entrenamiento habitual con una acción concreta de cuidado del entorno y concientización de los más chicos. Mientras remaban, los grupos recorrieron la costa de un islote y retiraron la basura que encontraban a su paso.
Los integrantes de la Escuela Municipal de Canotaje trabajaron en equipo sobre un mismo sector de la costa. Juntaron todo lo que fuera posible trasladar en las embarcaciones durante el tiempo que duró la clase.
En ese marco, el grupo se topó con un panorama repetido en las orillas del Paraná. La mayor parte de los residuos eran botellas y envases de tergopol atrapados en el barro tras la última crecida del río.
“Había bastante basura, más que nada botellas, botellas de tergopol pegadas en el barro. Al crecer, se hizo un barrial y ahí quedaron”, explicó Pablo Taulada, profesor de la Escuela Municipal de Canotaje, dependiente de la Subsecretaría de Deporte.
El río como pista, cancha y aula abierta
Para quienes practican deportes náuticos, el vínculo con el Paraná excede lo deportivo. “Es nuestra pista, nuestra cancha, nuestra oficina”, remarcó Taulada, que da clases a niños desde hace 10 años y practica canotaje desde hace 26.
Desde esa mirada cotidiana sobre el río, surgió también la necesidad de sumar una dimensión pedagógica a cada salida. El objetivo es trabajar con los chicos el cuidado del ambiente durante las actividades náuticas.
En ese sentido, el profesor detalló que buscan ir más allá del gesto puntual de juntar residuos. Apuntan a “educarlos para que tomen conciencia que eso no se debe hacer”, destacó, en referencia a arrojar basura al agua o a la costa.
Cómo sumarse a las clases de canotaje
La Escuela Municipal de Canotaje desarrolla sus clases los lunes, miércoles y viernes de 14 a 17. La propuesta está dirigida a niños y niñas que quieran iniciarse en el deporte y conocer el río desde una experiencia responsable.
Para participar, los chicos deben concurrir acompañados por un tutor y completar la documentación correspondiente. Además, hay una condición indispensable para ingresar al río: saber nadar.






