Concursos, exhibiciones y demostraciones ecuestres coparon la pista central de la 138.ª Exposición Rural durante toda la jornada del viernes, en una agenda que combinó tradición, inclusión y destrezas a caballo.
Desde las primeras horas de la mañana, la pista principal estuvo dedicada por completo al mundo ecuestre. La actividad abrió con los concursos de silla de selección para las Nuevas Olimpiadas Especiales de la Asociación Argentina de Actividades Ecuestres para Discapacitados (AAAEPAD), las pruebas individuales de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y la sección Petisos.
Más tarde fue el turno del Concurso de Silla para Personas con Discapacidad, seguido por el paso de las agrupaciones representativas de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, que sumaron color y protocolo al programa.
La jornada continuó con las exhibiciones de la Escuadra Azul, los ejemplares Pintado Argentino, la Remonta Argentina, los Hackney y los Petisos de Campo, y cerró con el tradicional Encuentro de Escuadras de Amazonas, uno de los clásicos más esperados por el público.
Inclusión y trabajo conjunto entre jinete y caballo
Entre todas las actividades, uno de los momentos más especiales fue la prueba organizada por la AAAEPAD, una competencia que forma parte de la Exposición Rural desde hace más de veinte años y que pone en valor el trabajo conjunto entre el caballo y personas con distintas discapacidades.
“Un mismo caballo entra cuatro veces a la pista con distintos jinetes. Lo que se evalúa no es una raza determinada, sino su mansedumbre, su entrenamiento y su capacidad para transmitir confianza”, explicó María de los Ángeles Kalbermatter, fundadora de AAAEPAD y creadora de la prueba.
En esta edición participaron cuatro caballos preparados especialmente para la actividad. Los animales son entrenados para desenvolverse con tranquilidad frente a los sonidos y movimientos propios de una pista, priorizando siempre el bienestar y la seguridad de quienes los montan.
Para la organización, el mayor premio no está en el resultado deportivo. “Para un chico con discapacidad decir que presentó un caballo en la pista central de la Rural tiene un valor incalculable. Lo más importante es la sonrisa de oreja a oreja de ellos y de sus familias”, destacó Kalbermatter.
Una tradición que nació en 1994
La historia de esta prueba inclusiva comenzó en 1994, cuando la institución fue invitada a participar del desfile inaugural de la Exposición Rural. La repercusión fue tan positiva que, a partir de entonces, nació la Prueba Caballo para Persona con Discapacidad, creada especialmente para el evento y convertida hoy en uno de los momentos más esperados de la agenda ecuestre.
Como broche, el caballo ganador volverá a tener un lugar de privilegio durante el acto inaugural de la Exposición Rural, donde desfilará junto a uno de sus cuatro jinetes, reafirmando el vínculo entre inclusión, deporte y tradición rural.


