La Unión Industrial de Salta (UIS advirtió que la incertidumbre en el suministro de gas y el elevado costo del Gas Natural Licuado (GNL ya está obligando a ingenios azucareros, plantas citrícolas y cerámicas a reducir producción y evaluar paradas de planta. En ese contexto, una firma clave como La Moraleja podría recortar la cosecha de limón y frenar parte de sus operaciones industriales, mientras que el comercio denuncia que los embargos de ARCA agravan el cuadro económico.
Lo que hace un mes era una advertencia comenzó a convertirse en realidad. La falta de certezas sobre la disponibilidad de gas para los próximos meses ya fuerza a varias empresas salteñas a bajar turnos, planificar paralizaciones temporales y analizar suspensiones de trabajadores.
El presidente de la UIS, Eduardo Gómez Naar, confirmó que el problema dejó de ser una hipótesis o una discusión técnica sobre el sistema energético. «Lo más complejo de gestionar es la incertidumbre», sostuvo el dirigente, al remarcar que las empresas necesitan previsibilidad para planificar compras de insumos, turnos de trabajo, logística y compromisos comerciales.
Sin certezas, algunas firmas comenzaron a analizar cierres programados de planta, con el objetivo de atenuar el impacto de un eventual corte o racionamiento de gas en plena temporada productiva.
Ingenios, cerámicas y cítricos, en la primera línea de riesgo
Los sectores más expuestos son los ingenios azucareros, la industria cerámica y el procesamiento de cítricos, todos ellos altamente dependientes del gas para sus procesos productivos.
Desde la UIS remarcaron que las consecuencias de una eventual paralización exceden largamente el ámbito industrial, ya que afectarían a contratistas, transportistas, comercios y prestadores de servicios que dependen de la actividad fabril.
En ese marco, la entidad insistió en que un freno en la producción impactaría de lleno en el empleo directo e indirecto, en una provincia donde la actividad industrial y comercial es uno de los motores de la economía regional.
La Moraleja, bajo presión por el abastecimiento de gas
Uno de los casos más emblemáticos es el de La Moraleja, una de las principales empresas citrícolas de la provincia. Según fuentes empresarias, la firma podría verse obligada a reducir la cosecha de limón, disminuir contrataciones temporarias e incluso detener parte de sus operaciones industriales si no logra asegurar el abastecimiento energético necesario.
La compañía no solo comercializa fruta fresca, sino que además produce aceite esencial de limón para mercados internacionales y mantiene contratos con grandes compañías globales, entre ellas Coca-Cola. Cualquier recorte en la producción podría afectar esos compromisos comerciales.
El impacto de la Resolución 66/2026 y el recorte de gas al NOA
La preocupación actual tiene como antecedente directo la nota que la UIS presentó al gobernador Gustavo Sáenz a comienzos de mayo. En aquel documento, la entidad alertó que la aplicación de la Resolución 66/2026 de la Secretaría de Energía de la Nación provocaría una reducción del 35% en la capacidad de transporte firme de gas destinada al Noroeste Argentino (NOA).
Según el cálculo de los industriales, el suministro pasaría de 4,99 millones de metros cúbicos diarios provenientes del norte a solo 3,22 millones desde Neuquén, lo que dejaría a la región con un margen muy acotado para abastecer la demanda residencial, comercial e industrial.
La mencionada Resolución modifica los flujos históricos de transporte para adaptarlos al crecimiento de la producción no convencional de la Cuenca Neuquina de Vaca Muerta y a la declinación de la Cuenca Noroeste y las importaciones desde Bolivia, reconfigurando así el mapa energético del país.
La UIS también advirtió sobre el elevado costo de las alternativas de abastecimiento mediante GNL regasificado, cuyo valor estimado superaría ampliamente el precio habitual que pagan las industrias. La problemática motivó incluso un fuerte reclamo público del gobernador Sáenz hacia el gobierno nacional.
Comercios al límite por embargos de ARCA y caída del consumo
Mientras la industria lucha por el gas, el comercio salteño enfrenta su propia emergencia. La Cámara de Comercio de Salta denunció que la situación fiscal de numerosos locales atraviesa un momento crítico y cuestionó los embargos impulsados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en un contexto marcado por la caída del consumo y la dificultad para afrontar obligaciones económicas.
El presidente de la entidad, Gustavo Herrera, explicó en Radio Salta que el principal problema radica en los mecanismos de intimación y cobro que se activan incluso ante retrasos mínimos en los pagos. «Es un problema muy grave porque estaban mandando informes a través de un abogado por retrasos mínimos. Ese informe hay que pagarlo para después poder entrar en plan de pago y estaban haciendo embargos», sostuvo.
Herrera describió la presión financiera que enfrentan numerosos comerciantes salteños: «El problema es gravísimo en esta situación. Se prioriza entre pagar los empleados, pagar el alquiler, pagar los servicios y pagar ARCA», remarcó.
Señaló además que muchas empresas ya arrastran entre seis y once planes de pago vigentes, lo que vuelve cada vez más complejo cumplir con los compromisos tributarios sin afectar otras obligaciones esenciales.
Un escenario económico crítico y semanas decisivas
Con la industria amenazada por la falta de gas y el comercio asfixiado por la presión fiscal, Salta enfrenta un escenario económico que los propios actores califican como crítico.
Las próximas semanas serán clave para determinar si el gobierno nacional atiende los reclamos energéticos y si ARCA modifica sus mecanismos de cobro, antes de que las plantas fabriles comiencen a parar y los despidos se conviertan en una realidad irreversible.


