La CGT denunció este miércoles ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) un “desmantelamiento sistemático” de los derechos laborales y de las políticas sociolaborales vigentes en la Argentina, y acusó al Gobierno nacional de estar “demoliendo” el modelo de gobernanza del trabajo construido en las últimas décadas.
La presentación se realizó en Ginebra, Suiza, durante la Comisión de Aplicación de Normas de la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo, donde el secretario general de la CGT, Jorge Sola, expuso en representación de las tres centrales obreras del país.
Allí, el dirigente apuntó contra los presuntos incumplimientos oficiales a las normas internacionales del trabajo y formalizó el reclamo ante el organismo tripartito.
“Desmantelamiento sistemático” desde diciembre de 2023
“Esto no es una disputa sobre tecnicismos administrativos o simples ajustes presupuestarios; es la denuncia formal del desmantelamiento sistemático de un modelo democrático de gobernanza del trabajo que nos tomó décadas construir y que el actual Gobierno está demoliendo desde diciembre de 2023”, sostuvo Sola durante su intervención.
Según el sindicalista, la administración de Javier Milei impulsa un cambio profundo en el modelo de relaciones laborales, basado en la idea de que la protección de los trabajadores representa un obstáculo para el desarrollo económico.
Para la central obrera, esa premisa pone en riesgo derechos adquiridos y debilita los mecanismos de negociación colectiva, pilares del esquema laboral vigente desde el retorno de la democracia.
Degradación institucional y recorte de personal estatal
Durante su exposición, Sola hizo foco en la degradación de las estructuras estatales vinculadas al mundo del trabajo. En ese sentido, cuestionó la pérdida de jerarquía del antiguo Ministerio de Trabajo, hoy reducido al rango de Secretaría.
También denunció una ola de despidos de personal especializado en la administración pública, lo que, a su criterio, afecta la capacidad del Estado para garantizar derechos laborales básicos.
La CGT advirtió además por la caída de la planta de la Administración Pública Nacional centralizada, que —según el planteo sindical— se redujo un 29% desde fines de 2023 hasta febrero de 2026.
En la misma línea, vinculó ese proceso con el desfinanciamiento de áreas estratégicas como ciencia y tecnología, educación, infraestructura, políticas sociales, jubilaciones y discapacidad, a las que consideró esenciales para un modelo de desarrollo inclusivo.
“Esto no es una interpretación nuestra; es la confesión de quien, en su cargo de Presidente de la Nación, hoy administra el Estado y se define a sí mismo como un ‘topo’ encargado de destruirlo desde adentro”, afirmó Sola ante la comisión de la OIT.
Críticas a la Ley Bases y a la Modernización Laboral
El secretario general de la CGT también cuestionó la Ley Bases y la Ley de Modernización Laboral, al considerar que ambas fueron impulsadas de manera unilateral por el Gobierno.
Según sostuvo, esas normas buscan afectar los derechos laborales, la libertad sindical, la negociación colectiva y el derecho de huelga, en abierta contradicción con los compromisos asumidos por la Argentina ante la OIT.
“Ambas normas fueron diseñadas e impulsadas unilateralmente por el Gobierno, con el fin de aniquilar los derechos laborales, la libertad sindical, la negociación colectiva y el derecho de huelga, contradiciendo y violentando el principio fundamental de participación tripartita del Convenio 144 de esta OIT”, expresó.
Y resumió: “En Argentina, el tripartismo ha sido reemplazado por la imposición”.
Conflictos laborales tratados como cuestión penal
En el cierre de su intervención, Sola advirtió que los conflictos laborales comenzaron a ser tratados como una cuestión de política criminal, con un giro en la respuesta estatal frente a las protestas.
En esa línea, acusó al Gobierno de priorizar respuestas represivas por encima de la mediación institucional en la gestión de las disputas sindicales.
“El Gobierno ha priorizado el uso de balas de goma por encima de la mediación institucional”, sostuvo el dirigente sindical ante la OIT.
La CGT también repudió la aplicación de multas millonarias contra La Fraternidad y la UTA por el ejercicio del derecho a huelga, así como la intervención de la UOM.
Para la central obrera, esas medidas forman parte de una estrategia más amplia de debilitamiento de las organizaciones sindicales y de los mecanismos tradicionales de resolución de conflictos laborales, lo que motivó la denuncia formal ante el organismo internacional.




