La Confederación General del Trabajo resolvió convocar a un paro general de 24 horas cuando la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, en lo que será la cuarta huelga nacional contra su gestión. La decisión marca un endurecimiento en la relación entre la central obrera y el Gobierno.
La medida fue adoptada en una reunión virtual de urgencia del Consejo Directivo cegetista, ante la posibilidad de que la sesión en la Cámara Baja se concrete esta semana. Además, se dispuso que el triunvirato de la CGT asista a la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados para participar del debate del proyecto que ya cuenta con media sanción del Senado.
De la moderación al endurecimiento
Si bien una parte de la conducción sindical buscaba inicialmente mantener una postura moderada y negociar cambios en el texto, la presión interna de distintos gremios y la controversia generada por el artículo que reduce el salario durante licencias médicas aceleraron la convocatoria al paro.
Durante el encuentro hubo dirigentes que propusieron acompañar la huelga con una movilización al Congreso, pero la iniciativa no prosperó. Finalmente, se optó por una paralización total de actividades sin marcha, apostando al fuerte impacto que generará la adhesión del transporte.
La propuesta de sumar movilización fue impulsada por Octavio Argüello (Camioneros) y respaldada por referentes de la UOM y del sindicato bancario, aunque no alcanzó consenso.
Adhesión clave de la UTA y del transporte
Un punto central era la postura de la Unión Tranviarios Automotor , que conduce Roberto Fernández. El gremio de colectiveros, que en el pasado reciente no había adherido a otras huelgas generales, confirmó esta vez su participación.
“Somos un sindicato confederado y si la CGT decide un paro acompañaremos la medida”, señalaron desde la organización.
También se sumarán la Unión Ferroviaria, La Fraternidad —que agrupa a los maquinistas— y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, que nuclea a camioneros, pilotos, aeronavegantes, marítimos, fluviales y trabajadores del subte. Con este respaldo, la central obrera prevé un alto nivel de acatamiento en todo el país.
El artículo 44, eje del conflicto
El malestar sindical se profundizó tras la aprobación en el Senado del artículo 44, que establece que los trabajadores percibirán el 50% del salario en casos de enfermedad o accidente no laboral, con posibilidad de elevarlo al 75% bajo determinadas condiciones.
Desde la CGT sostienen que esta cláusula no formó parte del debate original y la consideran una vulneración de derechos adquiridos. “Este artículo es uno de los que vulneran los derechos individuales de los trabajadores”, afirmó un dirigente dialoguista.
En el oficialismo admiten diferencias internas sobre ese punto y analizan alternativas para corregirlo en la reglamentación, con el objetivo de no demorar la sanción de la ley. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, defendió el cambio al señalar que “existe una mafia de certificados truchos”, aunque dejó abierta la posibilidad de garantizar el salario pleno en casos de enfermedades graves.
Advertencia judicial y rechazo integral
La CGT también anticipó que recurrirá a la Justicia si la reforma es aprobada. En un documento interno, la central sostuvo que el proyecto es “contrario a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales con rango constitucional” y advirtió que vulnera los principios de progresividad y no regresión en materia laboral.
Asimismo, cuestionó que no se haya respetado el esquema tripartito que promueve la Organización Internacional del Trabajo para reformas de este tipo.
El rechazo sindical no se limita al artículo 44. Incluye objeciones a las restricciones al derecho de huelga en servicios esenciales, cambios en indemnizaciones, banco de horas, régimen de vacaciones y limitaciones a asambleas gremiales.
En paralelo, el Frente de Sindicatos Unidos —que reúne a gremios industriales y estatales junto a las dos CTA— impulsa medidas aún más contundentes y ya había planteado un paro con movilización masiva al Congreso.




