Consultados por el canal NTN24, altos funcionarios de la Casa Blanca calificaron como “grotesco oportunismo político” los intentos de la líder opositora venezolana María Corina Machado de regresar al país en medio de la crisis humanitaria desatada por los devastadores terremotos del 24 de junio.
Según reveló el portal Axios, la administración de Donald Trump teme que el impulso de Machado por volver a Venezuela exacerbe las tensiones políticas mientras se desarrollan las operaciones de ayuda de emergencia.
“Quiere una oportunidad para tomarse fotografías mientras distribuye nuestra ayuda. Solo busca sus propios intereses”, se quejaron en off the record algunos funcionarios de la Casa Blanca, en alusión directa a la dirigente opositora.
En ese marco, el Departamento de Estado de Estados Unidos difundió este jueves una declaración oficial en la que considera “contraproducente” el regreso inmediato de Machado al país sudamericano, pese a que ella ha manifestado públicamente su intención de hacerlo.
Washington pide evitar la politización de la ayuda
Un portavoz del Departamento de Estado sostuvo que “la Administración Trump está únicamente centrada en continuar avanzando en nuestros esfuerzos en respuesta a los devastadores terremotos en Venezuela. Nuestra respuesta ha sido rápida y eficaz”, remarcó.
El funcionario añadió que introducir un debate político en este momento no es conveniente, dado el desarrollo de las operaciones de ayuda humanitaria en territorio venezolano.
“Añadir cuestiones políticas delicadas a la situación en este momento es contraproducente para nuestros esfuerzos de respuesta tras esta tragedia”, señaló el vocero, al insistir en que la prioridad absoluta debe ser la asistencia en emergencias.
De acuerdo con estas declaraciones, Washington enfatiza que cualquier consideración de índole política que interfiera con las labores de socorro y recuperación debe quedar en segundo plano frente a la magnitud de la catástrofe.
Golpe político para una aliada de Trump
El mensaje del gobierno estadounidense constituye un duro revés para Machado, quien apoyó abiertamente la actuación de Trump para desalojar del poder a Nicolás Maduro.
En un giro político inesperado, la captura del entonces gobernante venezolano hace seis meses no abrió de inmediato una transición democrática en el país caribeño.
Tras los terremotos, diversos voceros de Washington ratificaron el interés de seguir trabajando con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, otrora vicepresidenta de Maduro.
Mientras tanto, Machado permanece exiliada en Washington, con desplazamientos a otros países que, según diplomáticos, deben contar con autorización de la administración Trump.
La salida del país y el Nobel de la Paz
La dirigente opositora abandonó Venezuela a finales de 2025 gracias a una arriesgada operación militar organizada por Estados Unidos, con el objetivo de que pudiera viajar a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025.
Posteriormente, Machado regaló el galardón, enmarcado, al presidente Donald Trump, en un gesto que selló públicamente su alineamiento político con la Casa Blanca.
Versiones cruzadas sobre su regreso
En un video reciente, Machado denunció que “han amenazado a quienes quieren facilitar mi regreso”, en alusión al actual gobierno venezolano.
Sin embargo, fuentes políticas en Washington sostienen que es el propio Trump quien no está dispuesto a permitir su retorno inmediato, en línea con la posición oficial de priorizar la estabilidad en las operaciones de ayuda.
Medios estadounidenses y analistas en la capital norteamericana han coincidido en que la Casa Blanca mostró irritación por la insistencia de Machado en volver a Venezuela en este contexto.
“En esta hora yo estoy dispuesta a hacer lo que haya que hacer, hablar con quien haya que hablar para poder volver a pisar suelo venezolano”, asegura la opositora en su video, reafirmando su voluntad de regresar pese a las objeciones de Washington.


